El robo del Tesoro de Villena: en menos de cuatro minutos, consiguieron traspasar todas las barreras y hacerse con el motín
Los ladrones no tardaron más de cuatro minutos en franquear todas las medidas de seguridad que protegían el Tesoro
Continúan los robos de oro en diferentes museos: el objetivo de los ladrones es fundirlo o venderlo a coleccionistas privados
Nada impidió que los ladrones se hicieran con el Tesoro de Villena. No tardaron más de cuatro minutos en saltarse todas las medidas se seguridad que tenía instalado el Museo de Villena, pero lo que más ha llamado la atención es cómo lo hicieron.
El Tesoro se encontraba dentro de una cámara acorazada de 75 metros cúbicos que estaba diseñada como una estructura independiente y aislada del resto del museo, concebida como una especie de caja para reforzar tanto la conversación como la seguridad de las piezas. La sala tenía aproximadamente 35 metros cuadrados de superficie interior y tres metros de altura, según confirma ‘El Levante’.
La estructura estaba formada por paredes y techo blindados con chapas de acero. La parte trasera contaba con un doble refuerzo de chapa, mientras que otras zonas incorporaban, además, vidrio de alta seguridad. El techo disponía de una doble capa de chapa y la mesa estaba reforzada con chapa de acero. Además, el acceso a la cámara se realizaba a través de la puerta blindada y acorazada con una cerradura de cinco puntos de anclaje. El protocolo de acceso estaba restringido a dos personas que disponían de las claves de seguridad necesarias para entrar al interior de la cámara.
Las medidas de seguridad que consiguieron franquear
Una de las grandes incógnitas es cómo los ladrones consiguieron perforar el vidrio laminado de alta seguridad de 10+10 milímetros de grosor, compuesto por dos vidrios templados de 10 milímetros unidos mediante una lámina de butiral de polivinilo.
A pesar de que los ladrones pudieron acceder hasta el Tesoro en apenas cuatro minutos, tanta rapidez se debía a que las alarmas del museo sí saltaron cuando consiguieron acceder hasta el interior de la cámara donde se encontraba el objetivo de los atracadores. Las alarmas se activaron desde el primer momento y los sensores interiores detectaron la presencia de los ladrones. Las cámaras registraron tanto el interior como el exterior del edificio, unas grabaciones que se encuentran siendo investigadas por la Guardia Civil.