Desaparecidos

Los padres de Rosalba, la salvadoreña desaparecida en Madrid durante dos años, piden ayuda para viajar a España: "Queremos hablar con ella"

Los padres de Rosalba piden ayuda para viajar a España y poder reencontrarse con su hija. Informativos Telecinco
Compartir

Los padres de Rosalba García Cárcamo, la mujer salvadoreña de 45 años que fue localizada en Madrid el pasado 8 de agosto tras pasar casi dos años desaparecida, han iniciado una campaña de recaudación de fondos para intentar ayudar a su hija. Luis García Moreno ha abierto una cuenta en GoFundMe con la que pretende recaudar dinero para viajar a España y buscarla personalmente. La familia también ha creado un perfil de Instagram (@ayudapararosalbaysuvuelta), desde el que ha difundido un vídeo en el que pide la colaboración de los medios de comunicación y de cualquier persona que pueda echarles una mano.

El nuevo llamamiento llega después de que la localización de Rosalba no se tradujera en un reencuentro estable con sus padres. Según explica su madre, María Magdalena Cárcamo de García, la Policía volvió a encontrar a la mujer semanas después de su primera localización, pero Rosalba terminó abandonando las dependencias policiales. Desde entonces, la familia asegura que no ha vuelto a tener noticias de ella y desconoce dónde y cómo se encuentra.

PUEDE INTERESARTE

Los padres viven en El Congo, en el municipio salvadoreño de Santa Ana, y se ganan la vida con la venta ambulante. No tienen recursos suficientes para costear el desplazamiento hasta Madrid y su principal objetivo es poder estar junto a su hija, comprobar cómo se encuentra y ayudarla a recibir atención. "No tenemos los medios para poder ir a traer a mi hija", lamenta su madre en el vídeo difundido en redes sociales, en el que pide apoyo para que al menos uno de los dos pueda viajar hasta España.

PUEDE INTERESARTE

Una campaña para poder viajar desde El Salvador

La campaña de GoFundMe impulsada por Luis busca reunir el dinero necesario para que pueda viajar a España y tratar de reencontrarse con Rosalba. La familia considera que su presencia en Madrid podría ayudarles a establecer de nuevo el contacto con ella y acompañarla en los pasos necesarios para salir de la situación de vulnerabilidad en la que se encuentra. Su intención es también estudiar cómo facilitar su regreso a El Salvador, si resulta posible y de acuerdo con las circunstancias de la propia Rosalba.

La madre explica en el vídeo difundido en Instagram que sus ingresos no les permiten afrontar los gastos de un viaje internacional. Según relata, les han indicado que podría existir ayuda para el pasaje de su hija, pero no para que sus padres se desplacen a España a buscarla. Por eso, han decidido recurrir a la solidaridad de otras personas para intentar financiar el viaje por su cuenta.

Junto a la campaña, la familia insiste en compartir el perfil de Instagram que han creado y piden que el mensaje llegue tanto a los medios de comunicación de El Salvador como a los españoles. Los padres esperan que la difusión les permita encontrar apoyos económicos y obtener ayuda para volver a localizar a Rosalba. "Les doy las gracias a las personas que puedan ayudarnos", expresa su madre al final de la grabación.

Localizada en agosto tras casi dos años sin noticias

Rosalba desapareció en Madrid el 7 de octubre de 2024, después de quedarse en la calle tras no encontrar trabajo y romper la relación con la tía con la que vivía. Había llegado a España en 2023, animada por la posibilidad de encontrar mejores oportunidades laborales que en El Salvador. Durante su primer año en Madrid encadenó distintos empleos, pero no consiguió mantener un trabajo estable ni regularizar su situación administrativa. La convivencia con su familiar terminó deteriorándose y Rosalba tuvo que abandonar la vivienda, a pesar de haber estado aportando todo lo que podía.

Antes de viajar a España, la mujer había sido diagnosticada de depresión y, según ha explicado su padre, seguía un tratamiento y mantenía una vida estable en su país. Una vez que se quedó en la calle en Madrid, dejó de tomar la medicación que seguía. Durante un tiempo pudo hablar con sus padres por videollamada, pero el 7 de octubre de 2024 perdió el teléfono y la familia dejó de saber dónde estaba. Sus padres presentaron una denuncia por desaparición en El Salvador y durante meses intentaron conseguir información sobre su paradero.

El pasado 8 de agosto de 2026, Rosalba fue localizada en la zona de Atocha, en Madrid, después de casi dos años sin que su familia supiera dónde estaba. La noticia devolvió la esperanza a sus padres, que esperaban poder retomar el contacto con ella. Sin embargo, la localización no ha resuelto la situación: la familia sostiene que la Policía volvió a encontrarla semanas después, pero que Rosalba no reconoció a sus padres y acabó marchándose de las dependencias policiales. Los padres insisten en que su estado de salud requiere una atención especializada. "Queremos hablar con ella", lamentan.

Sus padres temen por su estado y piden ayuda para encontrarla

La principal preocupación de Luis y María Magdalena es que Rosalba continúa en una situación de especial vulnerabilidad. Según ha contado su padre, el haber dejado de seguir el tratamiento ha podido tener consecuencias. La familia teme que su situación actual dificulte que pueda recibir ayuda y quiere desplazarse hasta Madrid para intentar conocer de primera mano cómo se encuentra.

Luis explicó a este medio que el Consulado de El Salvador le había comunicado que la Policía Nacional trabajaba para facilitar el contacto entre Rosalba y sus padres. Los agentes lo intentaron en varias ocasiones, sin embargo, la posibilidad de hablar con ella no se ha traducido en una comunicación estable. La familia también había intentado obtener respuestas de distintas instituciones y ahora vuelve a pedir apoyo público para tratar de localizarla de nuevo a través de sus propios medios.

Los padres confían en que la campaña de recaudación y la difusión del vídeo les permitan conseguir los recursos necesarios. Mientras esperan noticias, mantienen la esperanza de volver a ver a Rosalba, saber cómo está y poder acompañarla en una situación que, por ahora, sigue sin resolverse.