Reabren la investigación por la muerte electrocutado de un menor en Usurbil, Gipuzkoa, por posible "homicidio imprudente" en el mantenimiento de la torre
Los magistrados quieren saber por qué la instalación no estaba protegida como otras de su entorno en una zona de paseo
Dos menores electrocutados, uno de ellos de gravedad, tras subirse a una torre de alta tensión en Usurbil, Guipúzcoa
La Audiencia Provincial de Gipuzkoa ha ordenado reabrir la investigación por la muerte del niño de 11 años que resultó electrocutado en marzo de 2025 al subirse a una torre de alta tensión en Usurbil y que fue archivada por un tribunal de San Sebastián. Para los magistrados existen indicios suficientes de un presunto delito de homicidio por imprudencia, además de dos posibles delitos de lesiones por imprudencia de los que serían responsables la empresa propietaria de la instalación y la compañía encargada de su mantenimiento.
Accesibilidad de la torre
Según recoge El Diario Vasco, la Audiencia entiende que los elementos incorporados a la causa apuntan a posibles deficiencias de seguridad y mantenimiento que deben ser investigadas antes de descartar responsabilidades penales.
El auto judicial cuestiona las condiciones de protección de la torre y la adecuación de las inspecciones realizadas pese a tratarse de una infraestructura ubicada en una zona de paso frecuente de personas.
Para la Audiencia Provincial de Gipuzkoa la cuestión central a investigar en esta nueva fase es la accesibilidad de la torre. Según los informes incorporados al expediente, la estructura disponía de una escalera vertical cuya parte inferior se encontraba a apenas 66 centímetros del suelo. Aunque existía una protección metálica y una trampilla destinadas a dificultar el acceso, los documentos técnicos señalan que estos elementos no impedían de forma efectiva la subida.
La Audiencia destaca además que la instalación no contaba con medidas de protección que sí estaban presentes en otras torres del entorno. Entre ellas, la ausencia de planchas metálicas que habrían dificultado el escalamiento además de un vallado perimetral capaz de impedir el acceso.
La Audiencia quiere saber también si las obras y actuaciones realizadas en la torre con posterioridad al accidente mortal debieron haberse implementado con anterioridad.
El Departamento de Industria del Gobierno Vasco informó en un informe de posibles deficiencias tanto en las medidas de protección como en el sistema de inspecciones. Según ese documento, existen dudas sobre el cumplimiento de las revisiones periódicas exigidas para este tipo de instalaciones.
El menor fallecido tenía 11 años
Por ello, los magistrados ordenan continuar la investigación y tomar declaración como investigados a los administradores de la sociedad propietaria de la torre y a responsables de la empresa encargada de su mantenimiento. También acuerdan nuevas diligencias para aclarar las inspecciones realizadas y las actuaciones desarrolladas en la zona. Según informa El Diario Vasco, Iberdrola, responsable del suministro eléctrico, no figura entre las personas o entidades a las que se atribuye responsabilidad en esta fase del procedimiento.
Los hechos investigados se remontan a la tarde del 8 de marzo de 2025. Tres menores de entre 11 y 15 años que participaban en una reunión familiar celebrada en el restaurante Atxega de Usurbil abandonaron el establecimiento y se dirigieron hasta la torre de alta tensión. Poco después se produjo una descarga eléctrica. Testigos que se encontraban en las inmediaciones aseguraron haber escuchado “un petardazo” y se registró un corte momentáneo de suministro en la zona.
El niño de 11 años sufrió gravísimas quemaduras y fue trasladado a la Unidad de Grandes Quemados del Hospital de Cruces, donde permaneció ingresado durante más de una semana. Finalmente falleció como consecuencia de las lesiones sufridas. Otro menor resultó herido en el accidente, al igual que dos adultos que participaron en las labores de auxilio.