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La familia Bates: La madre Kelly, el padre Gil y sus 18 hijos biológicos

La familia Bates es una gran familia. Gil y Kelly Bates son los padres biológicos de 18 niños en Tenesse. Lejos de poner punto final a la concepción de los niños, rezan para tener más.
La familia vive en una casa de cinco dormitorios en las afueras del condado de Knoxville. Su hijo mayor, es un adolescente de 22 años y el más pequeño sólo tiene once meses de vida.
El padre asegura que nunca planeó tener tantos hijos pero "la familia empezó a crecer y a crecer..." ha asegurado la amante madre.
Los Bates son cristianos evangélicos y no creen en el uso de anticonceptivos y claro, Dios les ha honrado con los hijos. De momento. Kelly tiene ya 44 años y se dedica a las labores del hogar. Tampoco podría desempeñar un trabajo puesto que en los últimos 22 años ha sido madre por año. Algunos considerarían el caso de Kelly como una maravilla médica pero lo sorprendente es que aún esté dispuesta a tener más partos. "Lo que el Señor desee, hemos decidido, hace mucho tiempo dejar que el Señor decida cuántos hijos tener".
Para más inri, de los 18 nacimientos, algunos con cesárea, catorce de los partos han sido en el domicilio familiar y sin ningún tipo de epidural o anestesia.
Gil tiene 46 años y se dedica a la cirugía de árboles y para el cada niño es "una bendición".
Los veinte rezan para tener más niños
Veinte personas viviendo bajo un mismo techo significa que hay que compartirlo todo, desde la atención de los padres hasta los dormitorios.
Para estos niños ver a su madre embarazada continuamente es algo normal. De hecho cuando no lo ha estado, los hijos más pequeños se han preocupado. "Tenían miedo a la idea de no tener más hermanos", ha asegurado Kelly. "Yo les decía que debían orar a Dios para que trajese más niños", ha alegado.
Fin de la fertilidad
Sin embargo, el cuerpo de Kelly ha cambiado y se  dirige de forma irremediable al final de sus días fértiles. Ha tenido varios abortos "la concepción tiene lugar pero la pared del útero no se ablanda y no hay concepción" ha explicado Gil. Para no sufrir más abortos, Kelly ha llevado a cabo una terapia hormonal para que sus embarazos no acaben en abortos. "No creemos en el uso de anticonceptivos pero sí en la medicina", ha manifestado Kelly.
Asombrosamente, todos los partos de Kelly han ido sin complicaciones, todos menos uno, el bebe número 15, Addallee. Addalle nació de forma prematura y tuvo que ser trasladado de urgencia al hospital, donde permaneció 17 días.
Sin seguro médico
Para esta familia tener un seguro médico es todo un lujo. "No tenemos seguro médico", ha confesado Gil. "Hemos negociado con seguros, hospitales... Y no nos ofrecen nada que podamos permitirnos", ha continuado.
A principios de este años Kelly recibió la buena nueva: Estaba embaraza de su hijo número 19. Sin embargo, tras ocho semanas de embarazo el bebé murió. Hace seis semanas Kelly sigue rigurosamente un proceso que requiere de supervisión médica para volver a concebir. "Mi mayor preocupación es ser capaz de volver a concebir", ha asegurado la madre.