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Víctimas de un país minado

En Camboya aún se producen cinco accidentes de mina cada semana. Un antiguo centro militar de transmisiones con palomas mensajeras acoge la escuela de formación profesional Banteay Prieb (Centro “La Paloma”) Hangares ahora llenos de estudiantes jóvenes con discapacidad.

Hasta él llegó Sophea. Con 16 años el estallido de una mina bajo sus pies la condenó a estar encerrada en su casa. Estar un año en cama, la llenó de llagas. Y esa fue su salvación. En el hospital conoció el proyecto de “La Paloma”
Sophea, que ahora tiene 30 años, es una de las costureras que elabora los productos que se venden en la tienda del centro. Gana un sueldo que le permite vivir de alquiler junto a otras alumnas
En “La Paloma” se fabrica además la silla de ruedas “Mekong”, un diseño exclusivo, que al ser todoterreno es ideal para las zonas rurales de Camboya. Le ha cambiado la vida a miles de personas.
Conexión Camboya
En Banteay Prieb, chicos discapacitados estudian durante un año. Pero también aprenden a valerse por sí mismos. Viven en pequeñas viviendas compartidas donde ellos mismos cocinan cada día.
Aprenden a vivir con su discapacidad, aprenden que son como los demás. 
Banteay Prieb fue uno de los primeros proyectos del jesuita español Kike Figaredo en Camboya. La ONG española Manos Unidas aporta la financiación para que pueda seguir funcionando.