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‘Hablar en público’, la asignatura pendiente

A diferencia que en la cultura anglosajona, en España no existen asignaturas de oratoria en las escuelas. No se aprende a hablar en público, ni se fomenta la cultura del debate. Saber construir un discurso, utilizar técnicas de persuasión, ser convincente y asertivo es cada vez más importante a la hora de encontrar empleo. Por este motivo, cada vez hay más clubes de debate que surgen de manera espontánea y que al final se convierten en centros de formación continua. Profesionales de todos los ámbitos se reúnen en locales para aprender a estructurar un discurso, atraer a la audiencia, incluir puntos cómicos, con una duración correcta. Lucía es una de las más veteranas pero aún así, se enfrenta a los evaluadores del tiempo y del uso de muletillas.

Mientras tanto, el resto toma notas y van evaluando los discursos. El objetivo es superar el pánico escénico.

Ser buen orador abre puertas profesionales, ayuda a triunfar en el escenario laboral y ganar confianza y seguridad.