Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Kike Figaredo: “La Unión europea solo es unión en el egoísmo de la economía”

Kike Figaredo lleva 30 años ayudando a Camboya, aunque en realidad primero lo hizo desde Thailandia. Allí se situaron los campos de refugiados de los camboyanos que huían de una cruel guerra civil. Por eso conoce bien del sufrimiento de las personas que tienen que huir de su país. Y ahora se le rompe el corazón con Siria: “me entristece mucho. Esas personas huyen porque no tienen un sitio donde vivir, les han destrozado la casa, no hay futuro, no hay agua, no hay escuelas, no hay nada”

Figaredo es muy crítico con la actitud de la Unión Europea ante esta crisis, “la unión lo es solo en la insolidaridad y en el egoísmo de la economía”
El misionero, conocido como “el obispo de las sillas de ruedas”, es uno de los socios locales de Manos Unidas en Camboya. La ONG española financia varios de sus proyectos, como el que facilita educación a niños discapacitados de zonas rurales.
Kike Figaredo y Clara Pardo, presidenta de Manos Unidas
“La mitad de la población en Camboya tiene menos de 25 años. Es un país que ha despertado de la guerra con ánimo dinámico y también se ha puesto de moda para las inversiones de Asia, y estas inversiones vienen a todo, a desarrollar el país y también a especular” El objetivo de Figaredo es que ese desarrollo no deje atrás a los más desfavorecidos.
Para ello ha desarrollado varios proyectos que se centran en la población de Battambang, sede de la Prefectura (equivalente a un obispado). En esta zona del noroeste del país no hay fábricas, su actividad principal es la agricultura, y la mecanización de los trabajos está dejando a los jóvenes sin posibilidades de empleo.
Esta región además tiene un índice de discapacitados muy elevado: 1 de cada 90 habitantes sufre algún tipo de discapacidad, provocada sobre todo por las minas antipersona. El reto de Kike es darles empleo y formación y así, un futuro mejor.  
Fotos: Patricia Garrido e Icíar de la Peña (Manos Unidas)