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Una madre permite a su hija abrazar el cadáver de su padre para despedirse

Una madre permite a su hija abrazar el cadáver de su padre para despedirseInformativos Telecinco

“Adiós papá… Duerme bien”. Fueron las últimas palabras de Eva de Menezes, de siete años, a su padre. Se trata de una familia que había ido de vacaciones a Sudáfrica en compañía de unos amigos. Varios hombres armados entraron a la habitación y dispararon a Clinton de Menezes, el padre. Su hija pudo abrazar el cuerpo, aún caliente de su padre, porque su madre Nicola de 45 años, le había dado permiso para poder darle un último adiós.

Según varias fuentes recogidas por Daily Mail, Nicola, una mujer británica junto a su hija Eva presenciaron la muerte en directo de su marido. Clinton de Menezes, de 43 años, fue atacado en la casa de un amigo en la víspera de Año Nuevo. La familia fue a pasar unas vacaciones en Sudáfrica junto a otros amigos.
Su madre ha dicho: "Somos una familia que vivió por los demás y se amaban, y teníamos que estar juntos, incluso en ese momento terrible".  A su vez, también ha comentado que ha tomado esta decisión tan desgarradora para que su hija no se arrepintiera de no haberlo podido hacer.
Tanto la madre como su hija trataron de luchar contra hombres armados pero nada se pudo hacer por evitar el fatídico desenlace. El hombre era artista estaba en la cúspide de su carrera con exposiciones en Londres y Nueva York cuando recibió un disparo mientras trataba de ayudar a un amigo a defenderse de una banda armada en Sudáfrica.  

La familia, que hasta hace poco vivía en Hanwell, al oeste de Londres, estaba de vacaciones para celebrar su aniversario de boda y el Año Nuevo.

La pareja se alojaba con sus amigos más cercanos, Amanda y Simón Malpas, en un tranquilo suburbio de Durban cuando dos hombres armados, podría ser una banda que había llevado antes a cabo otros dos robos en la ciudad, reventaron la puerta trasera del patio.
La madre ha asegurado que la tragedia ocurrió cuando sus vidas habían parecido en su mejor absoluta. Había empezado recientemente un trabajo como ejecutivo de una compañía petrolera en Kenya y su marido y su hijo vinieron con ella desde Inglaterra. Clinton tenía encargos de varias obras de arte importantes.

“La vida no podría haber sido mejor. Luego todo terminó en un instante. Me siento robado todo. Sólo mi familia y amigos me mantienen viva", ha confesado.