Más de 70 personas hacen el Camino de Santiago para visibilizar la ELA: "Ha merecido la pena"
Más de 70 personas han llegado a Santiago tras un largo camino contra el ELA
Llegan acompañadas de voluntarios, familiares y miembros de la Guardia Civil
Su objetivo es visibilizar esta enfermedad pero también socializar y disfrutar de la experiencia
Santiago de CompostelaMás de 70 personas unidas llegaban hoy pasadas las 13:30 horas del mediodía a Santiago de Compostela tras un camino especial y marcado por un objetivo: visibilizar la esclerosis lateral amiotrófica (ELA) y a las necesidades de aquellos que la padecen.
Esta es la tercera edición de una peregrinación organizada por el grupo CompostELA, que ha llevado a sus participantes a caminar desde O Cebreiro (Lugo) hasta la emblemática plaza del Obradoiro.
Entre esos dos puntos hay muchos kilómetros y dificultades. Estas últimas se ven acrecentadas todavía más para las personas que padecen ELA. “Hay partes que se complican mucho de riachuelos, cuestas con piedras que hacen que puedan volcar las sillas de ruedas”. Así lo narra Juanan, de 34 años. Su diagnóstico llegó hace 6 años y contra lo que muchos quizás puedan pensar, él lo tiene claro: “la vida no acaba en el diagnóstico, tienes que intentar disfrutar todo lo que puedas”.
Por eso, cuando Juanan vio la oportunidad de hacer el Camino no dudó y no se arrepiente. Ahora disfruta de Galicia y sobre todo de la llegada al kilómetro final de esta andadura. Con la vista puesta en la catedral, asegura que "ha merecido la pena, es todo tan bonito" . Lo dice rodeado de decenas de personas que, como él, saben de primera mano qué es la ELA. A todos ellos les han escoltado familiares, voluntarios y efectivos de la Guardia Civil durante estos días.
La importancia de dejarse ayudar
Sobre esta compañía todos parecen estar agradecidos, y es que insisten en la necesidad de “dejarse ayudar”. “Esto no sería posible sin todo este apoyo… El camino desde luego que no se podría hacer pero tampoco la vida normal”, así lo manifiesta Aglae, otra de las participantes en este Camino.
“No se pueden dar una ducha, no pueden entrar en una habitación”. Así ejemplifica la vida con ELA Mamen, que ve la enfermedad a través de su hermana Aglae. Por esto mismo dice que es necesario que cada vez “se vaya conociendo más esta cruel enfermedad y que se vayan facilitando más sus vidas”.