Los buques asaltados por EEUU pertenecen a la 'flota en la sombra' que emplea Moscú para sortear las sanciones al sector energético
Estados Unidos afirma que violaban las sanciones estadounidenses sobre el transporte de crudo, mientras Moscú lo niega
Venezuela, bajo la confusión y la desconfianza ante las instrucciones de Washington: el cuerpo de seguridad toma las calles
Estados Unidos sigue desconcertando con su estrategia para tomar el control de las mayores reservas de petróleo del mundo en Venezuela con acciones sin precedentes. Ahora, y tras el revuelo internacional por la operación para capturar y detener a Nicolás Maduro, se han conocido las imágenes difundidas del abordaje a dos buques vinculados al crudo venezolano. Correspondientes a otra operación inédita, reflejan el momento en que la Guardia Costera asalta en el Atlántico uno de esos petroleros, además de bandera rusa. Llevaban dos semanas persiguiéndolo y pertenecería a la ‘flota en la sombra’ que emplea Moscú para sortear las sanciones al sector energético.
Desde la Casa Blanca insisten en que la embarcación violaba las sanciones estadounidenses sobre el transporte de crudo, mientras Moscú lo niega. Sin embargo, esta nueva acción de los de Donald Trump pretende enviar un mensaje claro: Washington va a por todas.
El abordaje de Estados Unidos a los petroleros rusos
La secuencia que recoge esas imágenes, concretamente, se produce en plena madrugada y se puede apreciar cómo los agentes de la Guardia Costera estadounidense suben al puente de mando del petrolero ‘Sofía’ en aguas del Caribe. Transportaba dos millones de barriles de crudo venezolano.
Casi a la vez, además, ocurría lo mismo en el Atlántico Norte, donde el carguero ‘Bella 1’ fue abordado por las fuerzas especiales estadounidenses con apoyo aéreo del Reino Unido. Los dos forman parte de la conocida como ‘flota en la sombra’ que emplea Moscú para sortear las sanciones al sector energético.
Al respecto, y por ahora, el Kremlin se limita a pedir un buen trato para los marineros detenidos y recuerda que ningún Estado tiene derecho a emplear la fuerza en aguas internacionales.
Pese a ello, desde Estados Unidos van dejando claro que estamos tan solo al principio de un plan que tiene tres fases: lo primero es estabilizar Venezuela para comenzar a vender su petróleo: entre 30 y 50 millones de barriles.
La Administración Trump prevé controlar “indefinidamente” las exportaciones de petróleo venezolano
"Tienen petróleo atascado en Venezuela. No pueden moverlo debido a nuestro bloqueo y a las sanciones. Así que vamos a tomar entre 30 y 50 millones de barriles de petróleo", anunciaba el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, dejando clara la hoja de ruta.
Todo ello podría alcanzar un valor de más de 2.800 millones de dólares en el mercado y, al respecto, el Gobierno venezolano, a través de la petrolera estatal, reconoce avances en la negociación.
Más allá, y además, Washington prevé controlar “indefinidamente” las exportaciones de crudo venezolano, tal y como ha explicado, por otra parte, el secretario de Estado de Energía.
En esa segunda etapa de "recuperación", según afirman, se garantizará que las empresas tengan acceso al mercado venezolano. Después, llegará la tercera, a la que han llamado "de transición". Pero el petróleo... va antes.