Las profesiones submarinas se adaptan a la elevada temperatura del mar: 28,56ºC, máxima en Valencia en un mes de julio
La temperatura del agua del mar en la costa de la Comunidad Valenciana ha superado esta semana los 28,5ºC, la máxima registrada en un mes de julio en el año 2006
Profesionales del medio marino, como los buceadores, aseguran haber cambiado sus rutinas por las elevadas temperaturas: "Usamos trajes cortos de neopreno"
Valencia y Castellón viven la noche de julio más cálida desde que hay registros, con mínimas de 27,5º
ValenciaLa boya del Puerto de Valencia registró este miércoles una temperatura del agua del mar de 28,56ºC, la máxima, ligeramente por encima de los 28,5 grados que hasta el momento había marcado el récord en un mes de julio, en el año 2006.
Las elevadas temperaturas marinas son provocadas por las masas de aire cálido que sobrevuelan el Mediterráneo y el viento de Levante, según informan expertos de la Agencia Estatal de Meteorología en la Comunidad Valenciana (Aemet). Una situación que está obligando a quienes trabajan en el medio submarino a adaptar sus rutinas diarias al actual estado del mar.
Es el caso de los buceadores, como Ángel Gallart, instructor del Club 'El Mar de Valencia', quien relata como en más de 30 años dedicado a este oficio, ha visto como el mar ha ido cambiando debido al comportamiento de la climatología.
Su ordenador de buceo marcaba este jueves alrededor de las 12 del mediodía 32ºC. “Lo más baja que puede estar son 28/29 grados, a una profundidad de unos cinco metros bajo la superficie”, asegura Gallart.
Olas de calor marinas
El instructor de buceo cuenta como esta tendencia del agua marina les ha obligado a cambiar los trajes de neopreno de manga larga por otros manga corta, ya que los alumnos y buceadores “se sofocan bajo el agua, sudan y les entra ansiedad” debido al calor, relata. Asimismo, "tratamos de salir a realizar la inmersión a las horas más tempranas del día", añade, para intentar encontrar el agua lo más fresca posible.
Las altas temperaturas derivan, además, en una enorme presencia de medusas, que se multiplican atraídas por el intenso calor, y que, pese a solo afectar de manera urticante, asustan a los buceadores y les pican en las zonas del cuerpo que no están protegidas por el traje de neopreno.
Por su parte, José Ángel, jefe de Climatología de la Aemet en Valencia, declaraba este miércoles a Nius como la tendencia actual es que la temperatura del mar está aumentando y, además, se expande el periodo de tiempo en el que se registran estos valores máximos. “Cada vez se producen de manera más temprana, más intensa y ya podríamos hablar incluso de de olas de calor marinas”.