La causa y el mal causado
Después de la intensa gala y las no menos intensas horas posteriores, me encuentro sin ideas ni inspiración frente a este espacio en blanco que emborronar con mis pensamientos. Como dice Serrat en una deliciosa canción: hoy las musas han pasado de mí (andarán de vacaciones). Estoy casi tan tocado como Alessandro, en cuya cabeza debe seguir pasando, incesante, la película de lo vivido con Noemí durante tres meses.
El auténtico "dale la vuelta" de esta edición ha sido protagonizado por los defensores de Noemí, capaces de hacerla víctima de unas circunstancias por ella provocadas. Lo último es acusar al programa de explotar su historia haciéndole daño hasta provocar sus lágrimas. Que yo sepa, nadie está obligado a sentarse en la grada de los concursantes, lo cual demuestra el hecho de que ni siquiera con el aliciente de esta otra especie de repesca que son los "ganadores más uno" aparece por ahí Aristidín.
Quiero decir que Noemí bien podría decidir quedarse en su casa, como el exconcursante mencionado, alegando un estado psicológico precario, posiblemente con más justificación que aquel. Si sigue en el juego es porque quiere. Este lunes, todos éramos conscientes de la más que probable elección de Alessandro como primer finalista. Su decisión fue estar en el plató, lo cual está muy bien, pero nadie le puso una pistola en la espalda que la obligase. A saber, hasta ahora ella ha venido actuando según su convicción o conveniencia, apareciendo cada semana en el programa, casi protagonista absoluta de dos debates y entrevistada en 'Sálvame Deluxe'.
¿Acaso alguien pensaba que no diera la cara ante Alessandro? Bien podría no hacerlo, pero hubiera denotado una inmensa cobardía. La supuesta humillación aducida por algunos consistió simplemente en sentarse al lado de ese concursante para ver y escuchar su reacción cuando le pusieran los vídeos con lo sucedido en Brasil, ocultado por ella durante semanas, y poder así responder en caso de considerarlo oportuno. Si no se le hubiera dado esa oportunidad también se hubiera criticado al programa. ¿Qué querían que pasara?
Lo primero es que esto es un programa de televisión, un espectáculo, un concurso, un juego. Si perdemos esto de vista estamos perdidos. Al espectáculo le podía venir bien el cara a cara entre estos dos protagonistas de una de las historias más potentes que ha tenido este Gran Hermano. Luego, había que facilitar que este se produjese, siempre y cuando ambos mostrasen su disposición. Mucho me temo que el italiano no tenía mucha opción, recién salido de su encierro inexorablemente obligado a enfrentarse a la realidad de su paso por el programa. Ella sí podría haber excusado su presencia, como ya ha quedado claro.
A partir de ahí, hablar del daño que se le ha hecho a esta concursante parece una broma de mal gusto. O mejor, una forma de darle la vuelta a la tortilla bastante chusca e innecesaria. De los dos protagonistas hay uno que ha sido dañado, ridiculizado y engañado. Y no es Noemí. ¿Acaso pensaba esta dejar en la estacada a Alessandro en ese momento crucial? Intenta manipular quien hace una lectura inversa de esta historia: pobre chica explotada por el programa y repudiada finalmente por el hombre que no la correspondió en su 'hamor berdadero' (las cuatro letras que son Roma al revés) pero le reclamó fidelidad, criticada por propios y extraños, sin apenas posibilidades de obtener premio alguno. ¡Y un cuerno!
Anoche recordé, hablando con un buen amigo, aquel viejo aforismo del Derecho Penal que dice: "La causa de la causa es causa del mal causado". Este trabalenguas viene a decir que aquello que origina el mal es considerado como causa del mismo y, por lo tanto, es responsable del mal. Veamos, por tanto, donde está el mal y su causante. ¿El mal lo provoca el programa? No, en absoluto. Es más, le hace a Noemí el favor de mandarla a Brasil, elegida entre todos los habitantes de la casa en ese momento.
Desde entonces es protegida en infinidad de ocasiones hasta su expulsión, decidida por la audiencia votante. Este lunes le tocaba a Mercedes Milá entrevistar a Alessandro como primer finalista y Noemí tuvo la oportunidad de decirle aquello que le ocultó mientras estuvo dentro de la casa. Sin más.
¿Es Alessandro el causante del mal? No, salvo que queramos reprocharle no haber mentido diciendo que sentía un falso amor, precisamente lo que muchos achacamos a Noemí. Lo más que podemos censurar en este concursante es no haber puesto en más aprietos a la chica con quien iniciaba una relación para aclarar sus fundadas sospechas. No me cabe duda de que no lo hizo por dos razones fundamentales.
Primero por las dudas sobre si le interesaba mantener la situación establecida con el fin de no alterar su posición en el concurso, que siempre consideró óptima. Alessandro no fue nunca nominado hasta hace un par de semanas y este lunes estaba convencido de que no sería expulsado (no lo fue en realidad). Y en segundo lugar, se entienden sus temores al ver la reacción de Noemí ante cualquier aprieto (decisión de ver sola o en compañía el vídeo de Brasil en la cena de los mosqueteros, discusión con María). Entonces ella empezaba a temblar y balbucir, teniendo que hacer y deshacer el propio Alessandro su maleta, ante la amenaza nunca cumplida de abandonar el programa.
Lo antes expuesto hace que este cronista entienda perfectamente lo que podría interpretarse como una cierta cobardía de Alessandro, quien no hizo suficientes esfuerzos para enterarse de lo sucedido antes de salir de la casa. Tenía fundadas y lógicas sospechas, pero resolverlas dentro le ponían ante una situación poco deseable a todas luces. Por otra parte, nunca podía sospechar algunas de las características del caso, como la misma madrugada del lunes se encargaba de decirle a Marta. Noemí se lió con Fael llevando apenas un día en la casa brasileña. ¿Cómo podía haber imaginado esto? Imposible, lo diga quien lo diga.
¿Fueron causantes del mal el resto de concursantes? No, ellos fueron engañados igual que Alessandro, solo que su grado de afección es distinto en relación a la amistad que mantenían con Noemí. Está claro que más dañado por la mentira podía sentirse Hugo (a quien ni siquiera se dirigió en su despedida desde el plató) que Dani. Como decía ayer Edu, la mentira y el engaño fue para todos por igual, excepto los repescados que conocían la realidad desnuda.
Excluyo a Fael de mi análisis porque no es concursante de nuestro Gran Hermano, aparte de haber sido también engañado al no contarle Noemí el tipo de relación que tenía con Alessandro, como reconocía en su visita a la casa española el concursante brasileño. Por tanto, solamente me queda un posible causante.
¿Es Noemí causante del mal? Por supuesto. Ahora bien, conviene no confundir a nadie volviendo a intentar darle la vuelta al argumento. No es causante por su comportamiento con Fael tanto como por mantener el engaño. Esto fue lo que hizo daño a Alessandro, que el lunes se sentía ridiculizado. De haber sabido lo sucedido podría haber decidido su propio destino y la relación que mantendría en lo sucesivo con la canaria. Alessandro tuvo siempre con ella un comportamiento intachable. La llenó de cariño y atenciones. Vuelvo a repetir que la disuadió de marcharse cuando amenazó con hacerlo, haciendo y deshaciendo su maleta más de una vez. Está meridianamente claro que no hubiera hecho lo mismo de no haber sido víctima de un engaño.
No estamos ante un tribunal ni me corresponde hacer un juicio, más allá del que supone dar mi opinión. Eso es lo que se me pide y hago libremente. Tampoco es fácil analizar las causas muchas veces, tanto en la vida como en los mecanismos de impartir justicia. Algo que parece claro en el ámbito de la física (se activa un mecanismo porque se ha pulsado un botón, ya está) se me antoja mucho más complicado cuando se trata de analizar comportamientos humanos.
En todo caso, incluso por eliminación podemos colegir quién es el causante del mal causado, y quién su víctima. Noemí es causante y Alessandro víctima. Siento la simplificación, pero me obliga a ello observar la retorcida manipulación por parte de quienes pretenden vender ahora una Noemí herida y humillada por el programa, además de lapidada por una injusta opinión pública. ¡Por el amor de Dios! Si en los programas de la cadena, incluyendo el propio debate de Gran Hermano, ha tenido palmeros dispuestos a sacarle brillos con el cubre cáliz pidiendo posteriormente su inmediata canonización.
Eso por no hablar de los humos que se gasta el personaje. Vergüenza ajena sentí el lunes cuando quiso impedir que Mercedes mentase a Paolo. Lo mismo cuando se extrañaba de sus preguntas diciendo: "Pero ¿esta entrevista?". Como si solo pudiera ser entrevistada cuando ella quiera. Más bien diría, donde quiera y en las condiciones que ponga. Es decir, previo pago y en territorio favorable. Razón por la cual quien se convertía en hierática estatua medio silenciosa en el debate tornaba en la dicharachera que termina haciendo un calvo en 'Sálvame Deluxe'. Muy divertido todo.
Cambio de tercio para volver a hablar de mi vecina, a la que haré famosa si sigo por este camino. Hablé con ella antes de comenzar la gala del lunes y andaba atacada de los nervios, en su bucle de temer que Pepe y Pipi no llegarán juntos a la final porque las novedosas reglas les están dejando menos posibilidades que a los demás concursantes. No hay nada para tranquilizar los ánimos como hacer una gala de 10, de esas que consiguen un share eléctrico del 23.1 en primetime y el 29.3 en late night. Son cifras de otras épocas, ante las cuales solo vale quitarse el sombrero y decir chapeau.
No sugiero que valga todo por la audiencia, pero mi vecina se quedó tan encantada con la gala que al final volvió a llamar a mi puerta para que no perdiese de vista a Alessandro y así poder contarle al día siguiente si estaba muy afectado. En realidad, sospecho que quería un cafelito como el del jueves pasado y debo tener razón porque no se fue hasta terminarlo. En medio de su atropellada conversación me preguntó algo que me hizo reflexionar: "¿Por qué hacen todo esto? No les vale con el programa de siempre". No contesté porque tampoco me dio opción, además tenía prisa para seguir atento a la casa en directo.
Pongamos que les encargaron un programa de 90 días y durará alrededor de los 130, unos 40 de más. Añadamos que tras un arranque exitoso pusieron el programa a competir con el producto estrella de la competencia (al que ha pulverizado), para más tarde pedir dos galas semanales. ¿Acaso alguien piensa que así se puede mantener la estructura original? Una prueba muy cercana la tenemos el pasado jueves. Con galas así no se va a ninguna parte.
Este programa decidió introducir novedades en la séptima edición, comenzando por tres presuntas expulsiones en la gala de presentación, el encierro dentro del encierro de esas tres concursantes y el reto de Pepe Herrero, quien debía proporcionarles alimento robando comida al grupo. La siguiente edición se producía la primera repesca y se incorporaban en marcha concursantes (dos aspirantes entre las que los habitantes eligieron una). Una más tuvimos que esperar para que se introdujese el juego de dos casas y una trama oculta (al más puro estilo 'Loft Story', fantástico reality francés). Y así han seguido innovando hasta este 'dale la vuelta' que cambia por completo el final de la presente edición.
Siempre he defendido estos cambios. Cuando alguien me llama "purista de Gran Hermano" se muere un gatito. No me lo considero, aunque haya aspectos de la liturgia impuesta en nuestro programa que defiendo porque forman parte de unas señas de identidad que han contribuido a enamorarnos de este formato hasta límites insospechados. Pero es un formato vivo, que necesita de la evolución porque si se hubiera detenido en la sexta edición habría muerto por agotamiento.
El lunes me decía mi amigo Pablo: "Están escribiendo la historia de GH con mayúsculas. Viendo la nueva casa dan ganas de que empiece de nuevo". Es mi gurú y estamos de acuerdo casi siempre. Solo por eso valía la pena esta vuelta de tuerca que no hemos terminado de entender y no han querido o no han podido explicarnos. Sé que la primera parte del escrito de hoy provocará que los noemistas me digan de todo menos bonito, y estos últimos párrafos provocarán que se me acuse de vendido al programa. Da igual, hay que seguir el camino marcado por uno mismo. El mío me dice que debo continuar confiando. Hasta ahora me ha funcionado.
De las dudas planteadas sabemos ya que serán cuatro finalistas, y que a los "más uno" solo les puede elegir un finalista y no formarán parte del palmarés de ganadores, solamente podrán disfrutar del premio económico, además de la satisfacción de permanecer ahí dentro hasta el último día (lo cual no es poca cosa). Falta saber cómo se elegirá al cuarto y si algo reparará la injusticia de que los más queridos por sus compañeros (no nominados en esta fase final del programa) tienen la desventaja de no poder elegir primero su "más uno" y, lo que es más grave, contar con menos posibilidades para ser finalistas. Como decían los Gomaespuma, estamos a la espera de estar a la espera. Antes o después nos enteraremos.
Moleskine del gato
Decía anoche Laura Hunt: "Lo de Marta 'Doctora Amor' dice: Para superar un desengaño 'hamoroso berdadero' enciérrate con Marta en un pisito de estudiantes y con cuatro juegos de mesa". ¡Niquelao!
Entre las pocas cosas destacables de ayer comento sucintamente un par de ellas. A mediodía, dudaban Hugo y Pepe de que Alessandro haya sido realmente expulsado. Creían que estaba en el pabellón de pruebas, aunque más tarde comprobaron que no al tener que entrar para coger su equipamiento de la prueba semanal. ¿Razón de la sospecha? ¡Agárrate! Mercedes despidió diciéndoles que "Alessandro estará bien". Como si eso mismo no lo hubiera repetido la presentadora decenas de veces en estos doce años.
Lo otro fue ese juego de dobles personalidades por el cual Dani se convertía en María, Sindi en Dani, Hugo en Pepe, María en Hugo y Pepe en Sindi. El mejor, sin lugar a dudas, un Hugo irreconocible, más gracioso que nunca en su papel del 'otro' bailaor.
Ayer este espacio volvió a hacer récord absoluto de visitas en su historia. Me complace comunicar que gracias a todos vosotros en la parte alta de la página de la métrica que uso a nivel personal figura la siguiente frase: "Día con más actividad: 8 de Mayo de 2012". ¡Gracias de nuevo!
Y dejo viñeta de humor fantástica con Dani, María y sus pezones como protagonistas, como siempre por JBeVeCheva Producciones.