Ivana dice que Avilés miente, pero no creo

telecinco.es 27/05/2020 09:47

Si hace unos días alguien dice que José Antonio Avilés está mintiendo lo hubiera creído a pies juntillas. Él mismo se definió como un “drogadicto de la mentira”, sutil manera de disculpar su escaso apego por la verdad con una supuesta enfermedad. Dijo que había dejado atrás una vida de mentiras, pero personalmente no me lo creí. Lo curioso es que anoche Ivana le acusara de haber vuelto a mentir y tampoco me lo crea. No es ironía, y tampoco un oportuno chiste. Eso hubiera sido lo normal, que en cualquier momento hubiera podido solar una ironía del tipo: “Avilés mentir, ¡qué va!”. Pero es que en este caso, y sintiéndolo en el alma, creo que no es así. Estoy convencido de que Avilés dice la verdad o bien estamos ante un teatrillo de baja estofa montado junto a Ivana. ¿Tú qué opinas?

Avilés ha ido contando que Ivana se acostó con un miembro del equipo días antes de regresar a España. Hubiera sido muy sencillo que Ivana lo desmintiera categóricamente, en lugar de preocuparse porque el chico en cuestión (a quien no se nombra porque no es un personaje popular) tiene pareja. Parecía encantada con la cuestión. Su sonrisa la delató. No sé ni me importa si es verdad que se dio una alegría después de ser expulsada. Lo que me molestaría es que hubiera urdido con Avilés esta historia para tener el protagonismo que Hugo no le va a dar. Y si es todo fruto de la imaginación calenturienta de Avilés por su reacción intuyo que nada le podía venir mejor. Eso sí, criticar a Ivana por tener una aventura después de declararse todavía enamorada de Hugo es ser más antiguo que el hilo negro.

Si no hubiera sido por esta historia, estaríamos hoy hablando de que Ivana reconoció haber sido muy pesada con Hugo. No aceptó la realidad, entre otras cosas porque esta cambió de forma demasiado repentina. Dice mucho a su favor que sea capaz de hacer este análisis habiendo pasado tan poco tiempo de su incorporación a la vida normal. Una nueva normalidad que les ha pillado a todos de improviso, sin tiempo para asumir cosas como la necesidad de ir por la calle con mascarilla (barbijo o tapabocas, lo llaman en el país de Ivana). Por su parte, José Antonio contó lo que ya sabíamos por concursantes de ediciones anteriores sobre su dificultad para adaptarse a dormir en una cama después de haber estado haciéndolo sobre la arena y a cielo descubierto durante tres meses. Por muy conocidas que sean estas cosas, hubiera preferido escuchar algunas más en lugar de historias sobre supuestas noches locas de gritos y gemidos en el apartamento de al lado.

El regreso de los concursantes y su llegada al aeropuerto de Madrid Barajas Adolfo Suárez se produjo entre una fuerte protección policial. Costaba reconocer a los concursantes al llevar media cara tapada con la mascarilla. Al fondo del todo aparecía Hugo como un niño Jesús, todo vestidito de blanco. Diría que hasta tuvo el detalle coqueto de darse la vuelta a la mascarilla para enseñar el lado blanco en lugar del azul. Prueba de ello es que en las imágenes de dentro del avión tipo pepinazo que les trajo a España llevaba la mascarilla como debe ser, o sea, enseñando el lado azul. Pero el blanco le hacía más juego con su vestimenta. Es eso o que alguien le esperaba en el aeropuerto con una mascarilla que lo convirtiera en man in white, el hombre de blanco. Supongo que eso pasó con Ana María, cuya mascarilla era diferente a la del resto. Algún periodista le preguntó por la reciente intervención televisiva de su hija y se la escuchó sollozar tras la mascarilla. Lo bueno de llevar media cara tapada es que puedes sacar la lengua mientras parece que saludas con amabilidad.

Ahora le toca a los recién llegados guardar cuarentena, aunque imagino que esta podrá ser más corta si les hacen las pruebas correspondientes y comprueban que están libres de virus. El caso es que mañana es la primera parte de la final, en la que se resolverá la última expulsión de la edición. Y no me puedo creer que Jorge y Barranco se vayan a enterar desde el confinamiento en sus hogares de si siguen o no en la final. Tampoco me pregunte el lector cuándo será la segunda, y definitiva, parte de la final. No porque no lo pueda contar, sino porque no tengo ni idea. ¡Como para saber algo sobre la cuarentena de los aspirantes a ganar Supervivientes 2020! De momento, escuché anoche a Ivana que estaba con su prima. E imagino que José Antonio estará en su casa con sus padres. Estas cuarentenas compartidas con seres queridos tienen de todo menos de auténtico aislamiento.

Ana María decía en sus últimas horas en los cayos Cochinos: “Quiero ver la contaminación de Madrid”. Regresa en mal momento a la civilización porque el aire es más sano que nunca y la boina sobre la capital ha desaparecido. Beneficios colaterales de los que hubiéramos podido prescindir a cambio de no sufrir un virus letal que está cambiando nuestras vidas durante demasiado tiempo. Entre esas confesiones de los concursantes en sus horas finales de supervivencia destaco algo dicho por Barranco. “La gente se empeña en no ser feliz”, dijo este concursante. Claro, nos esforzamos con denuedo en ser infelices y tener un futuro lo más desgraciado posible. Yo me empleo a fondo a ello, y si no me sale la propia frustración ya me hace un poquito infeliz. O sea, pillo siempre, como Rocío Flores.

Nos enteramos de pocas cosas nuevas en el último Tierra de nadie. Si acaso, que Ana María es una yonqui de comer y beber, igual que Avilés de la mentira. Escuchando a sus compañeros diría que no solo es cierta la sensación de que ha tenido obsesión por la comida, sino que no la soporta nadie. Barranco decía estar decepcionado con ella, aunque en este caso por lo de la hamburguesa. Dice que de Hugo se lo esperaba, pero no de Ana María. Creo que seguirá en ese bucle hasta después de la final. Incluso Rocío se despachó a gusto con su familiar. “Ana ve algo de comer y hace pum”, afirmó. Lo de hablar con onomatopeyas está muy bien, pero hace perder precisión a las frases. ¿Qué quiere decir hacer “pum”? ¿No es menos cierto que Rocío casi todo el rato ha hecho “pluf”? Ahora vas y lo interpretas.

Más despedidas

Volvimos a ver fragmentos de las despedidas de los concursantes. O eran las mismas del domingo o se volvieron a despedir de las islas otra vez. Igual los concursantes son como adolescentes a los que les cuesta decir adiós. Animo al lector a que observe un grupo de jóvenes despidiéndose en un bar nocturno o una discoteca (cuando podamos volver) y comprobará lo mucho que les cuesta despedirse. Lo hacen eterno y casi interminable. También vimos a los concursantes sentados en un sillón tú y yo resolviendo conflictos pendientes. Eso que nunca hacemos cuando nos dicen, porque somos de natural caprichosos y preferimos saldar cuentas pendientes a nuestro aire, cuando consideramos que estamos preparados para ello.

Ana María se despidió de cayo Paloma con un sentido homenaje a Rocío Jurado que no le terminó de salir bien. Citó la letra de la canción ‘Vibro’ confundiendo parte del texto. “Cuando despiertan tus besos mis dos palomas dormidas” es el texto correcto del que ella cambió “besos” por “manos”. Lo extraño es que hablando de palomas no eligiera ‘Paloma brava’, tema que tiene un estribillo que le viene a Ana María como anillo al dedo. Dice así: “Y yo no soy como crees que yo soy; que soy paloma brava y para saciar mi sed toda la lluvia no basta”. Ya dice Rocío que se lo come y se lo bebe todo. Tanto que quiso tomar café de madrugada poco antes de emprender regreso. Por no dejarlo ya que estaba hecho, imagino yo.

Le dice Barranco a Hugo que tiene mal perder y es un tocahuevos. Lo del mal perder no lo habíamos apreciado apenas. En la parte positiva, como decía la cabecera del ‘Un, dos, tres… responda otra vez’, que es un crack como concursante y cuida bien el fuego. Debería estar prohibido decir la palabra “crack” en según que contextos. Barranco parecía que estaba haciendo un alegato a favor de Hugo en lugar de saldar cuentas. ¿A quién le importa si tiene mal perder siendo un concursante extraordinario? Hugo, por su parte, dijo de Barranco que no se moja y no tiene maldad. Lo primero es supuestamente malo y lo segundo supuestamente bueno. Lo cierto es que Barranco va de buenazo y tiene toda la pinta de serlo.

El careo entre Barranco y Ana María giró en torno a la obsesión por la comida de esta, capaz de negar haber tenido hambre tras zamparse tres cocidos en una semana, tanto que todavía seguía pidiendo su ración de arroz. Jorge le dijo a Rocío que cuando se enfada saca un torrente de voz y se aferra a la discusión. No le niego la razón, pero no se corresponde en absoluto con lo que yo he visto en ella. Rocío piensa que Jorge se ha dejado influir demasiado por Elena, aunque yo diría que era igual de insípido como concursante antes y después de juntarse con esa concursante. Son maneras distintas de ver una misma realidad.

Moleskine del gato

Avilés diciendo que en Supervivientes te desintoxicas de todo y Carlos Sobera respondiendo: “Te has desintoxicado a base de intoxicar a los demás, que es un método peculiar”. Este es el contenido que merecemos.

Por cierto, tanta extrañeza porque Avilés tenga absoluta seguridad de lo que sucedió en la cama de Ivana contrasta con la afirmación categórica de que es falso lo que cuenta. Avilés no estaba dentro de la cama para saberlo, pero no es menos cierto que tampoco el programa para constarle la falsedad de lo relatado.

Los porcentajes ciegos han ampliado ligeramente su diferencia desde el domingo. En concreto, un punto a favor del más abultado. Así estaban anoche: 60,2 % y 39,8 %. Para despistar, el más bajo estaba el domingo a la derecha y a la izquierda anoche. No tengo nada en contra de Jorge, pero considero más justo que Barranco llegue a la final.

Nos leemos el viernes para comentar la semifinal, primera parte de la final. Ya sabemos que la parte contratante de la primera parte será considerada como la parte contratante de la primera parte. Y que la parte contratante de la segunda parte será considerada como la parte contratante de la segunda parte. Aunque como nunca segundas partes fueron buenas, ¿por qué no hacemos que la primera parte de la segunda parte contratante sea la segunda parte de la primera parte? Pues eso.

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