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El Gato encerrado

El laberinto de Ariadna

telecinco.es
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Ariadna se encuentra en un laberinto, como el mito griego. No estoy seguro de que haya en la casa una Atenea dispuesta a ayudarla. De momento, su apoyo es Ochoa, cuyo discurso cambia dependiendo de a quién se está dirigiendo como si no fuera consciente de que la estamos viendo en unas situaciones y otras. Anoche mismo le contaba al 'páter' en la radio que el lunes solo tenía clara la nominación de Noemí, pero todos recordamos que al dar sus dos nombres y dos razones nombró primero a Verónica y luego hizo el paripé de decir que como la semana anterior había nominado a Mary Joy y a Sindi no quería repetir esos mismos nombres, por lo cual solo le quedaba Noemí. ¿Perdón?

De forma que el domingo por la noche participa en el aquelarre contra Noemí, al día siguiente simula que la elige al azar y otro día más tarde le reconoce a Juan que tenía clara su nominación. A los de dentro les tendrá comida la cabeza, pero aquí fuera está quedando como una de las concursantes más torpes de la historia. Y es que algunos no aprenden.

Es el laberinto de Ochoa, menos intrincado que el de Ari. La encargada de los recursos humanos de un hotel, que sigue tratando a sus compañeros como si fuera su jefa, está en un camino recto que solamente ella percibe como un laberinto. Es un curioso caso en el que es ella misma quien pone piedras en las ruedas de su carro, como le gustaba decir a Pepe (GH 7 y ER).

Es posible que en el fondo sean casos parecidos de contradicciones humanas. Tengo dicho que somos todos contradictorios, pero en el caso de Ariadna me llama poderosamente la atención el grado de ceguera necesario para no darse cuenta de que reclama algo que ella misma no es capaz de hacer, e incluso cuando alguien decide darle lo que pide se ofende.

Ariadna se queja, tras las nominaciones del lunes, de que algunos compañeros la estén nominando sin haberle dicho a la cara previamente aquello que no les gusta de ella. Es decir, pretende jugar viendo las cartas del contrario, lo cual le daría una ventaja que no debe tener nadie en ese juego. La tirada de cada uno de los jugadores sería mucho más sencilla sabiendo lo que pueden hacer los otros, eso es evidente.

Lo más llamativo no es esa pretensión de conocer las intenciones del otro, sino que esté reclamando algo que ella misma no hace. ¿Acaso le ha dicho a Noemí por qué la iba a nominar? ¿Se ha acercado a la canaria para explicarle aquello que le molesta o no le gusta de ella? Eso mismo es lo que ella reprocha a los demás, que la nominasen sin antes haberse sincerado con ella.

No parece razonable decirle a una persona, apenas diez días después de conocerla, que no la tragamos y por qué. Al menos no parece que sea la mejor actitud para garantizar una buena convivencia. Si a eso le añadimos que aparte de convivir están jugando para llevarse el botín, parece claro que está de más pedir lo que pide Ari.

De forma que Ariadna se encuentra en su laberinto, reclamando que quien la hubiera de nominar antes se lo avise y le explique de manera personalizada las razones a esgrimir. En realidad está pidiendo una versión customizada a su antojo de este juego. Y lo peor, solo para ella.

Las reglas para los otros seguirían siendo las conocidas. Para todos menos para ella. Porque, insisto, no parece que le deba afectar lo que reclama. En caso contrario le habría explicado a Noemí o a Juan aquello que no le gusta o le molesta de ellos, las supuestas razones de sus nominaciones del pasado lunes. Pero tú y yo sabemos que no lo hizo.

Una vez perdida en ese laberinto, Juan intenta guiarla hacia la salida. ¿Quién mejor que el 'páter' para salvar almas perdidas? Mientras ella continúa en el mismo bucle, Juan parece dispuesto a atender su petición. Por eso le dice claramente las razones por las que la ha nominado, que son dos muy claras: porque es demasiado incisiva o muy directa hablando, y eso está generando que sea incómoda la convivencia con ella.

Se lo confiesa con claridad meridiana. "Si quieres te digo lo que yo pienso", comienza diciendo Juan. Pero Ari no quiere salir de su intrincado laberinto y solo acierta a preguntar: "¿Y eso es malo?", con una simpleza de niño chico. No, Ari, no es malo, simplemente es la razón de Juan para nominarte, aquello que a él no le gusta o le molesta de ti. ¿No era eso lo que querías?

"No voy a cambiar, porque llevo siendo sincera toda la vida", dice Ari. Me pongo a temblar cuando escucho decir a alguien que siempre ha sido sincero. En general, los maximalismos son malos por ser grandes mentiras. Pasando por alto la sobrada, por lo visto Ari quería escuchar a sus compañeros decirle aquello que no les gusta de ella para contestar: "No voy a cambiar". ¿Para qué quería saberlo entonces? ¿Pura curiosidad?

Es muy respetable que Ariadna reclame lo que reclama, pero ni siquiera es capaz de mostrar un mínimo agradecimiento ante aquel que se lo da. Es más, su cerrazón parece impedir que se dé cuenta de ello. Creo que ni siquiera fue capaz de entender algo tan sencillo como lo que le planteó Juan. "Yo te lo digo, si quieres", comenzó diciendo el 'páter'. Blanco y en botella: ¡Leche!

Dudo mucho de que en caso de apreciar el gesto de Juan ella le hubiera correspondido con lo mismo que reclama. No hace con los demás lo que reclama para ella. Como digo, Ari no le ha dicho en ningún momento a Noemí o al propio Juan ni una décima parte de lo que de ellos ha largado en esas reuniones en la habitación del pánico, que llama Viruete al dormitorio de las chicas. Y ciertamente lo parece, al menos cuando Ari, Ochoa y Azucena montan sus aquelarres de madrugada.

Por otro lado, no es que vaya a cuestionar las nominaciones de Ari, pero si no entiendo bien lo que puede tener en contra de Noemí (claro, no se lo ha dicho a la cara, con todo lo sincera que ha sido siempre en su vida), tampoco alcanzo a comprender la inquina con la que se refiere desde hace unos días a Juan.

Partiendo siempre de la base de que esto es un juego y cada uno nomina lo que considera en beneficio propio no cuestiono las nominaciones, pero sí afirmaciones como esta: "Juan es demasiado perfecto, se lleva bien con todos. Y yo a las personas así es que no me las creo". Esto lo dijo hace unos días Ari y lo rescato ahora de mi Moleskine.

Lo primero que me llama la atención de esa afirmación es que sea de la misma persona a quien tanto le gustó como concursante Ángel (GH 11), falso zen cuya voz tanto se parece a la del 'páter', y también recuerda un poco su actitud. ¿Que Juan se lleva bien con todo el mundo? Bueno, más o menos. Dada su condición de religioso tampoco debería extrañar un cierto tono conciliador. En todo caso, ¿qué hay de malo en ello?

Supongo que daría lo mismo, e igualmente sería criticable, para Ari que fuera un broncas. Tampoco la veo aceptando cualquier término medio, posiblemente entonces le calificaría de tibio, o de demasiado normal. Vaya usted a saber. Incluso ha cuestionado que esté allí porque es cura. Tan absurdo como si yo censurase su propia presencia por llevar tatuajes horrorosos y el pelo cortado a trasquilones.

Lamento estar utilizando hoy ese tipo de argumentos que tanto me gustan por irrefutables. Voy a intentar salirme de esa senda, que igual se hace laberíntica. Para terminar con Ari (terminar de tratar su tema, quiero decir) anoche confesó que le hace gracia Michael. Quienes estaban a su alrededor se reían, seguramente recordando que los primeros días confesó que se decantaba por Hugo. "A ver, ¿cuándo he dicho yo que Hugo me molaba? Nunca. O sea, yo con Hugo veía afinidad, me molaba". ¿Se puede ser más contradictorio? Lean el entrecomillado de nuevo.

Que se vaya preparando Mary Joy porque la veo como próxima nominada de Ari. ¿Le dirá lo que le molesta de ella? No creo que se atreva a decirle a la cara, siendo así tan sincera como siempre lo fue en su vida, que ayer vio a la filipina valenciana haciendo cosquillitas al poli y no le gustó nada. ¡Nominada! Pero este es otro laberinto.

Parece claro que no van a superar la prueba. Cuando escribo estas líneas calculo que les faltan unas cinco horas y pico para que el 'súper' la de por terminada, y aún hay un pedrusco de dimensiones importantes. Esta madrugada han montado una tienda de campaña cuyo fin no termino de comprender y que muy posiblemente va contra las reglas de la prueba. Tenían que intentarlo, sea como fuere.

Solo me gustaría decir un par de cosas sobre esto. Ignoro si en caso de haberle dedicado un par de madrugadas más el 'cubito' estaría hoy disuelto por completo. Posiblemente ni por esas. Ahora bien, creo que les ha faltado organización más que voluntad. En realidad, lo que les falta es un líder. Alguien cuyos consejos o indicaciones sigan todos sin cuestionarle demasiado. Nadie ha querido tomar ese cometido, por desgracia.

Y luego lo de esa conspiranoia sobre si el programa les ha estado ayudando. Me parece absurdo hasta plantearlo, como si no fuéramos todos testigos de algo que ocurre a la vista, con luz y taquígrafos. Bueno, de esto no tenemos, pero hay cámaras. El ojo de la cámara es el ojo de todos, y hemos podido comprobar como las condiciones de la prueba han sido siempre las mismas desde el primer día.

Luz sí han tenido, y es una evidente fuente de energía que ayudará a derretir el hielo, tanto la artificial como esa luz del sol que ilumina el cubo las primeras horas de la mañana. También ayuda el calor humano de las cinco personas (máximo) que pueden rodear el cubo todo el día, y las trece que habitan la sala durante un minuto sentados en el guriguri, esa silla de cartón con el rostro de cada concursante.

Y luego ayudan las múltiples técnicas aplicadas por la imaginación del grupo. Ayer innovaron al borde de lo permitido, con plásticos, bolsas de basura, cinturones o hasta cordones de zapato. Y esa genial tienda de campaña de la madrugada. Pero pensar que les han ayudado es absurdo. El resultado lo demuestra.

Moleskine del gato

En la foto de la izquierda tenemos a Aristidín. Me dicen que es más conocido como Aritz o Aris, aunque su nombre real es Arístides Alonso, el mismo que su padre, campeón de taekwondo dedicado a la acupuntura coreana en los últimos años de su corta vida. Lo del guacamayo jacinto (es un tipo de guacamayo) que tiene al hombro lo contaré otro día, si eso. Me dicen que es un tipo un tanto especial, que no le da mucho valor al dinero y bastante caprichoso. Cuadra con la aventura en la que se embarca y el modo de hacerlo.

El recibimiento que le espera en la casa no parece el mejor de los posibles. No sé si tendrá pensado utilizar el drama familiar que ha sufrido una vez entre en juego. Si lo hace es posible que apacigüe un poco el hostil recibimiento, pero para mí tengo que aquí fuera se apreciaría más que no lo hiciera. En todo caso, será interesante ver lo que sucede una vez pase el umbral de la casa de Gran Hermano.

Cuidado con Ochoa. Ya sé que los concursantes no me leen, por fortuna. Aún así, me gustaría que pudieran enterarse de que su compañera ha leído lo escrito por otro en su blog con la vieja técnica del 'control más uve'. O sea, pegar.

Soy fan fatal del que pone los rótulos en el resumen diario. El doctor Obvio es un aficionado a su lado. Todo un detalle que subtitule "David en la cocina", por ejemplo, justo cuando la imagen nos muestra a David en la cocina. Poner otra cosa solo contribuiría a volvernos locos aún más rápido.

Dejo cartel de Sindi (o Pipi) como la Raimunda de 'Volver'.