Se acabó lo que se daba

telecinco.es
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Son ahora las 12,18 de la noche. Ya es Miércoles 27 de Enero de 2010. Ya ha llegado el último día.Les veo moverse por la casa desvistiendo

y vistiendo a sus compañeros, en esta prueba fantástica de maniquíes y recuerdos, antes irse a dormir por última vez en esta edición de Gran Hermano 11.

Tengo las 24 horas de Digital Plus aún con vida. Esas 24 horas que desde mañana, entrada la madrugada, estarán calladas y muertas como los cementerios.

Los tres finalistas no lo saben aún y, de hecho, hoy me han contado mis compañeros en la reunión de contenido para el programa de mañana, que no sabrán nada hasta pocos minutos antes de empezar la final. Sospechan, hacen cábalas pero se entregan a la sorpresa que, de nuevo, este programa deberá darles. "Ellos sabrán" acaba de decir Saray y cierto es: nosotros sabemos. Ellos no saben que esta noche se acaba todo.

No voy a desvelaros nada del guión del prime time de mañana porque no puedo, pero también, porque no quiero.

Sé que muchos os estáis organizando para esta noche; para esa noche que los seguidores de este programa vivís ya como una tradición que nadie puede alteraros. Cualquier cosa que os contara aquí os dañaría la sorpresa de La Final y los fieles de verdad, esos para los que trabajo con tanto entusiasmo, no me lo perdonaríais. Preparaos para las emociones, esas no faltarán.

Esta tarde he subido a la casa, casi como si de un ritual se tratara, para ver a todos mis compañeros seguir trabajando. He subido para agradecerles su entrega y su extraordinario trabajo. Ha sido un GH largo y todos estamos cansados, pero todos estaban terminando de organizar la gran Final.

La casa de Guadalix, la parte de la casa donde no viven los concursantes, donde trabajamos los que hacemos posible que exista Gran Hermano, es un hormiguero sin pretensiones. A estas alturas las paredes de todos los despachos: del control de realización, sonido, de los avids, cualquier rincón, lleva ya las marcas del paso del tiempo.

Cuando empezamos, aquel 6 de Septiembre del año pasado, estas fotos que os reproduzco hoy eran promesas cuajadas de ilusiones y esperanzas. Estaban recién hechas, limpias, impolutas. Cualquiera podía hacerse con el maletín, todos guardaban dentro de si su potencia y su esperanza. Semana a semana fueron cayendo eliminados, expulsados, agotados. Sólo tres siguen teniendo su cara vista, sin ese "expulsado" que les retira de la competición.

Esta imagen sólo la hubierais encontrado en la casa de la sierra, esta imagen es material de trabajo para nosotros que hoy comparto con todos vosotros aquí.

Cuando la miro recuerdo cientos de palabras, de situaciones, de momentos que definen la vida de esta edición de Gran Hermano. Esta foto es para mí una buena radiografía de 20 valientes que fueron entrando en el concurso y se dejaron la piel. No todos son iguales, no todos nos dieron lo mismo, no todos serán recordados igual; pero todos tuvieron ganas e ilusión y se sintieron unos privilegiados cuando recibieron la llamada de Zeppelin para decirles "entras en la casa".

A todos quiero dejar esta noche mi agradecimiento por su generosidad: sólo con ella podemos mirar los de fuera por el ojo de la cerradura, sólo con ella podemos compartir, criticar, emocionarnos o cabrearnos. Todo cabe en esa casa porque, como en la vida, todo es importante, hasta lo más diminuto.

También quiero dejar esta noche mi recuerdo y mi agradecimiento a todos los que habéis seguido los blogs, cualquier blog, que se interese por nuestro programa. He leído miles de comentarios y todos han significado algo para mi. Que nadie crea que sus palabras caen en saco roto: no es así. Aunque duelan, aunque repugnen incluso, no caen en saco roto.

Mi última linea de esta noche de despedida es para los que valoráis el trabajo que hacemos y nos lo decís cada día. Gracias siempre por vuestro apoyo, por vuestras palabras de aliento y vuestras críticas útiles. Gracias en definitiva por estar alerta. Sólo estando muy atentos se disfruta de verdad de este programa tan especial que sigue tan vivo y tan fuerte como el primer día.

¿Quién ganará hoy? Aún sigue en vuestras manos...