Entre gatos, pasando frío y mal alimentados: así se encontraban los ancianos de una residencia ilegal en Murcia

Entre gatos, pasando frío y mal alimentados: así se encontraban los ancianos de una residencia ilegal en Murcia
telecinco.es
Compartir

La investigación arranca, cuando una de las internas de Ile Senior Club acude acompañada de una de las cuidadoras a su sucursal bancaria e intenta sacar 36.000 euros en efectivo. "Se encontraba afectada por algún tipo de medicación, como drogada. Lo que más me llamó la atención fue que con el carácter abierto y hablador de nuestra cliente, la misma cuando iba acompañada de esa mujer, siempre estaba callada, adormilada", asegura uno de los trabajadores de la sucursal.

2019_04_05-1010-REC_Telecinco_REC.ts.0x0.139901314137300

Falta de dinero

Esta no es la única ocasión en la que se observan comportamientos extraños en las cuentas bancarias de los internos. "Cuando mi padre ingresó en el centro, yo me encontraba autorizada en sus cuentas bancarias, pasados unos meses cuando fui a realizar una gestión bancaria, me dicen que me encontraba desautorizada, me extraño que mi padre hubiese tomado esa medida . También me extraño que a pesar de abonar 2700 euros al mes sacaba 800 euros en varias ocasiones llegando a extraer 8000 euros mensuales", cuenta la hija de una de las víctimas. "Cuando le preguntamos en que gastaba ese dinero nos dijo que se lo entregaba a la dueña de la residencia". Una trabajadora del centro asegura que escucho decir a uno de sus jefes: "Tenemos que sacar el dinero para que la familia no se lo quite".

Medicación extraña

Como personal facultativo de la residencia se encontraba un supuesto "médico", sin embargo, nunca había ejercido esta profesión en España. Me facilitó un medicamento que no tenía prescrito por mi médico hasta en tres ocasiones", cuenta una de las pacientes. "Insistía en que tomaran las pastillas que él preparaba, decía, son muy buenas, muy caras, vienen de fuera, y hay que tomárselas", confiesa una trabajadora. ,

2019_04_05-1011-REC_Telecinco_REC.ts.0x0.139901316257700

Hambre, frío y malas instalaciones

Otra de las víctimas asegura que pasaba frío ya que "no encendían la calefacción", la comida era escasa y "pasaba hambre". "Tenían gatos, que estaban por encima de donde se comía… incluso los veíamos que olían o comían de nuestros platos", añade. Las habitaciones eran incómodas y no tenían agarradores.

Insultos y vejaciones

Además, los internos de este centro tenían que soportar constantes insultos y eran ridiculizados delante del resto de compañeros. "Me insultaron diciéndome que mi marido tendría que ser un maricón para estar conmigo", cuenta una de las internas. Una trabajadora de la residencia cuenta como cuando los ancianos se hacían sus necesidades encima, cogía la prenda sucia con dos dedos poniendo cara de asco y decía: "Qué asco, les voy a hacer fotografías a todo esto y se las voy a mandar a vuestra familia, para que vean que es lo que hacéis".

2019_04_05-1017-REC_Telecinco_REC.ts.0x0.139901352502500

Aislados de su familia

Las víctimas de este centro murciano no podían comunicar a su familia en que circunstancias se encontraban ya que estaban totalmente aislados. "No me ayudaban para ducharme o vestirme, impidieron a una amiga mía que viniera a visitarme y cuando llamaba para hablar conmigo nunca podía, siempre le decían que estaba descansado o meditando, no podía comunicarme con nadie de que estaba mal allí". Mientras tanto el jefe le decía a la paciente: "Tus amigas no quieren verte, estás sola". Según cuentan los allegados de la víctima cuando iban a visitarla, él les decía: "Yo soy psicólogo y la hago meditar y profundizar para que tome conciencia de que hay gente tóxica que debe alejarse de su vida". El dueño de la residencia está en libertad, pero la investigación sigue abierta.

2019_04_05-1019-REC_Telecinco_REC.ts.0x0.139901360681700 (1)

El centro se defiende: "La situación es legal"

'El Programa de Ana Rosa' ha podido hablar con el abogado del dueño, que ha desmentido todas las acusaciones que se lanzan sobre el negocio de su cliente: "La situación es legal y todos los internos estaban en libertad y hacían lo que querían y mucho menos pasando hambre o encerradas. La residencia llevaba en funcionamiento más de dos años y lo único que ha habido son discrepancias a nivel administrativo. Se está contando una situación que no se corresponde en absoluto con la realidad."