Premios Princesa de Asturias

El lado íntimo de Julian Barnes, Premio Princesa de Asturias 2026: de la dura pérdida de su primera mujer a su segunda boda

Julian Barnes y su mujer Rachel Cugnoni en Oviedo. EFE
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El pasado 10 de junio, la Fundación Princesa de Asturias daba a conocer al galardonado en la categoría de Letras de este año: el novelista inglés Julian Barnes. Su prosa refinada y lúcida, la combinación de géneros que mezclan ficción, ensayo y autobiografía, así como una ironía sutil, son algunos de los elementos que suman su nombre en estos premios al de otros grandes como Margaret Atwood, Siri Hustvedt, Haruki Murakami o Eduardo Mendoza, por citar solo algunos. El escritor, que confesó sentirse “sumamente honrado” por recibir esta distinción, se encuentra en Oviedo acompañado de su mujer, Rachel Cugnoni. Ella es la más reciente incorporación a su círculo más íntimo y cercano.

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Una familia que marcó su interés por las letras

Albert Leonard y Kathleen Mabel, los padres del escritor, se desempeñaban como profesores de francés. Julian nació en Leicester, pero a las seis semanas de nacer su familia se trasladó a vivir a las afueras de Londres, dentro de una zona conocida popularmente como Metro-land: así precisamente, ‘Metrolandia’, se llama una de sus novelas más aclamadas, convertida en película y con Christian Bale y Emily Watson como protagonistas.

El interés de la familia Barnes por la cultura francesa impactó de lleno en Julian, que reflejó en libros como ‘El loro de Flaubert’. De hecho, a Barnes lo han llegado a definir como el más francés de los escritores británicos. Sin embargo, y pese a criarse en un ambiente francófilo y conectado con el lenguaje, de pequeño su madre lo riñó por tener demasiada imaginación, tal y como recogía ‘The Sunday Times’ en 2008. El escritor, que definía a su madre como “obstinada, locuaz y egocéntrica” y a su padre lo tildaba de “decente y modesto”, reconocía más tarde que la crítica recibida por Kathleen anticipó, de alguna manera, su carrera literaria.

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Jonathan, el (también famoso) hermano del novelista

Julian tiene un hermano cuatro años mayor, Jonathan Barnes. Al igual que su hermano, también encaminó sus pasos hacia las humanidades, aunque su área es la filosofía. En concreto, su especialidad es la Antigua Grecia. 

La rivalidad entre ambos hermanos es manifiesta y se ha dejado traslucir en obras de Barnes, como ‘Nada que temer’. Jonathan fue considerado como “el hermano listo” y Julian como “el todoterreno”, cuentan en ‘Commonweal Magazine’, algo que marcó al Princesa de Asturias de las Letras 2026. En la correspondencia por e-mail que los Barnes, ya sexagenarios, mantuvieron, Jonathan consideraba a Julian sensiblero por sentir la angustia existencial que le provocaba ser agnóstico. 

El dolor inmenso de la pérdida de su primera mujer

La vida amorosa de Barnes está marcada por su primer matrimonio con Pat Kavanagh, la agente literaria del autor, que además de las novelas que llevan su nombre firmó sus obras policiacas bajo el seudónimo de Dan Kavanagh, es decir, usando el apellido de su esposa. Contrajeron matrimonio en 1979, pero en algún momento de mediados de la década de los 80 Pat lo abandonó para vivir un romance con la novelista Jeanette Winterston. De hecho, aquel romance le sirvió a Winterston como base de una de sus novelas, ‘La pasión’. En 1989, Pat regresó con su marido y se mantuvieron juntos hasta la muerte de Pat en 2008, a causa de un tumor cerebral. La enfermedad y la muerte de su esposa marcaron brutalmente a Barnes, que estuvo varios años sin escribir ficción. Vivió el duelo no con tristeza, sino con un nivel de angustia extrema que lo llevó a pensar incluso en el suicidio.

En 2011, tres años después de la desaparición de Pat, Barnes publicaba 'El sentido de un final', novela corta por la que recibió el premio Booker. Para celebrarlo, dio un discurso que dejó impresionada a su editora de libros de bolsillo. Tanto, que le dijo que, cuando ella se casara, quería que lo repitiera. Así fue. Barnes repitió ese discurso en la boda de aquella mujer, a la que conocía desde hacía décadas. Una boda que también era la de Barnes, a sus 79 años, ya que la editora de sus libros de bolsillo es ni más ni menos que su segunda esposa, Rachel Cugnoni.