Premios Princesa de Asturias

El tierno momento de la astronauta Christina Koch, Premio Princesa de Asturias de la Concordia 2026, con un niño en su llegada a Oviedo

Christina Koch este 19 de octubre en su llegada a Oviedo
Christina Koch este 19 de octubre en su llegada a Oviedo. EFE
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La llegada de Christina Koch a Oviedo ha dejado una de las imágenes más entrañables de la semana de los Premios Princesa de Asturias. La astronauta estadounidense, que este próximo viernes, 23 de octubre, recogerá el Premio Princesa de Asturias de la Concordia 2026, ha protagonizado un momento de complicidad con un niño que aguardaba su llegada con un objeto de lo más especial, un detalle que no ha pasado desapercibido para la protagonista de la misión Artemis II.

Koch ha aterrizado en la capital asturiana este lunes, 19 de octubre, para participar en los actos previos a la ceremonia de entrega de los galardones. Acompañada de su marido, ha sido recibida en el Hotel de la Reconquista por la directora de la Fundación Princesa de Asturias, Teresa Sanjurjo, y ha saludado a las personas que se habían congregado para verla de cerca.

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Sin embargo, entre los saludos y las fotografías de su llegada, ha habido un encuentro que ha llamado la atención por su espontaneidad y ternura.

Christina Koch este 19 de octubre en su llegada a Oviedo

El momento con un niño en Oviedo

Mientras posaba ante los medios de comunicación, la astronauta se ha percatado de la presencia de un pequeño admirador que llevaba un casco de astronauta.

El niño, que esperaba ilusionado la llegada de una de las protagonistas de la expedición lunar, ha conseguido captar su atención en medio del revuelo que acompañaba a la visita.

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La reacción de Koch, difundida por la Fundación Princesa de Asturias en sus redes sociales, ha sido breve pero emotiva. Al descubrir al pequeño, se ha dirigido a él para saludarle y se ha llevado una mano al pecho. Un gesto con el que ha querido trasladarle su agradecimiento y cariño.

Sobre Koch, una de las grandes protagonistas de la histórica misión Artemis II

El reconocimiento que recibirá Koch en Asturias llega después de un año decisivo en su carrera. La astronauta estadounidense formó parte de Artemis II, la misión de la NASA que el pasado mes de abril llevó a cuatro tripulantes a orbitar la Luna y supuso el regreso de seres humanos a las proximidades del satélite natural después de más de medio siglo.

Junto a Reid Wiseman, Victor Glover y el canadiense Jeremy Hansen, Koch participó en una expedición que concluyó el 10 de abril y que estableció un nuevo récord de distancia alcanzada por seres humanos desde la Tierra: 406.771 kilómetros.

Durante el viaje, la tripulación pudo contemplar la Luna desde una perspectiva reservada hasta entonces a muy pocas personas, en una misión que tampoco pasó desapercibida porque Koch se convirtió en la primera mujer en orbitar la Luna.

Christina Koch antes de Artemis II

Sin embargo, su relación con el espacio comenzó mucho antes de Artemis II. Estudió Ingeniería Eléctrica y Física en la Universidad Estatal de Carolina del Norte, donde también completó un máster en Ingeniería Eléctrica. Antes de incorporarse a la NASA, trabajó en el desarrollo de instrumentos científicos y participó en expediciones de investigación en la Antártida, incluida una estancia durante el invierno en la base Amundsen-Scott, situada en el Polo Sur.

En 2013 fue seleccionada como astronauta de la NASA y completó su formación dos años después. Su carrera espacial alcanzó otro de sus grandes hitos en 2019, cuando viajó a la Estación Espacial Internacional. Allí permaneció 328 días consecutivos en el espacio, entre 2019 y 2020, estableciendo el récord femenino de permanencia en una misión espacial.

Durante aquella estancia también protagonizó, junto a Jessica Meir, la primera caminata espacial realizada exclusivamente por mujeres, el 18 de octubre de 2019.