El notario se ha negado a firmar este miércoles la operación y Francisco ha descubierto que ingresaron el dinero en una cuenta bancaria a su nombre sin que lo supiera
El calvario de Francisco, un profesor de Málaga al que han suplantado la identidad para vender el piso donde vive: "Nos están arruinando la vida"
El 20 de marzo de 2025, Francisco Rodríguez estaba impartiendo clase en la facultad como profesor de la Universidad de Málaga mientras que en Barcelona, alguien presuntamente se hacía pasar por él en un acto de firma de una escritura con opción a compra de su vivienda de Teatinos. Algo que él, dice, nunca consistió.
Francisco ni siquiera era consciente de lo que estaba sucediendo. En ningún momento consintió la venta de su único piso, donde él reside en Málaga. Se enteró de que algo raro estaba pasando cuando en febrero de este año recibió un burofax para ejecutar la operación. Habían suplantado su identidad.
"Si mi abogado y yo no llegamos a movernos rápido, pierdo mi casa", asegura el afectado a 'Informativos Telecinco'. Este miércoles 21 de octubre a las 12:00 se cumplía el plazo para ejecutar la compraventa de su vivienda, pero el notario de Málaga que debía formalizar la operación se ha negado a firmar tras conocer la denuncia del docente.
Tras meses de calvario, Francisco se encuentra por primera vez algo más tranquilo. Según explica, la registradora de la propiedad ha aceptado además un escrito de su abogado acompañado con el documento de la denuncia para evitar que se inscriba la escritura de forma inmediata en caso de que llegase, aunque requiere una orden judicial.
Cuenta bancaria a su nombre
La pesadilla de Francisco empezó cuando descubrió que alguien había firmado un contrato una opción de compra por 210.000 euros y que ésta ya figuraba inscrita en las escrituras de su vivienda.
Los supuestos compradores aseguraban haber ingresado ya 120.000 euros y faltaba por ingresar unos 82.000 euros para formalizar definitivamente la operación. Un dinero del que Francisco no había visto ni un solo euro. Además, el valor de la transacción apenas alcanza el 40% del valor real de mercado de su piso.
La sorpresa ha sido cuando Francisco ha acudido a la entidad bancaria de la cuenta a la que figuraba dicho ingreso y allí le han confirmado que existe una cuenta abierta a su nombre y con su DNI, pero con la fotografía cambiada por la de otra persona.
"No me dejan ver más por la Ley de Protección de Datos, pero me adelantan que en esta cuenta ingresaron el dinero y después volvió a salir", ha detallado. Es decir y según sus deducciones, habrían utilizado dicha cuenta como tapadera para obtener un justificante de ingreso que llevaron al notario, y justo después se volvieron a llevar el dinero.
Compradores supuestamente estafados
Por otro lado, Francisco ha explicado que el abogado de la parte compradora se ha puesto en contacto con el suyo para decirle que a ellos también les han engañado y que, de momento, no van a ejercer su opción de compra que estaba previsto en una notaría de Málaga este 21 de octubre.
Además, ha asegurado que el acto de firma de la escritura de opción a compra el 20 de marzo de 2025, está grabado en video, lo que demostraría que Francisco no estaba allí. No obstante, él ya cuenta con un justificante de la Universidad de Málaga que certifica que ese día, se encontraba en su puesto de trabajo, impartiendo clases.
"Los compradores dicen haber sido engañados. Es posible que así sea. Pero, adicionalmente, comprar un bien de otra persona a un precio ridiculamente bajo indica que, cuanto menos, se están aprovechando de la gente", comenta el profesor.
Rodríguez no conoce a los compradores, ni tampoco se ha comunicado con ellos directamente. Prefiere que todo se canalice a través de sus representantes legales.
De momento, el caso se encuentra paralizado en el juzgado, por lo que por ahora queda esperar la decisión del juez para impedir que la operación se lleve a cabo.
"Las medidas de seguridad no valen"
Mientras tanto, y a raíz de todo lo ocurrido, Francisco lanza una reflexión acerca de las medidas actualmente vigentes a nivel de seguridad: "No valen, son insuficientes".
Asegura que no le resulta lógico que alguien pueda abrir una cuenta bancaria a través de internet, aportado un DNI falso, y que nadie verifique nada hasta mucho después.
Tampoco es capaz de entender "que a un notario se la cuelen cuando él es el encargado de verificar la legalidad de las operaciones" y que en el registro "que es público" sea posible obtener unas escrituras con un DNI falsificado como denuncia le ha ocurrido a él, para inscribir después una opción de compra de una finca sin que el propietario se entere de nada.

