Campaña para financiar la restauración del Santo Cristo de la Cruz de Reus, Tarragona, tras su caída: "Estábamos desolados"
La imagen cayó al suelo tras impactar con un cable telefónico durante la procesión de Viernes Santo
La archicofradía que lo custodia impulsa una campaña para recaudar 15.000 euros
TarragonaAnna Maria aún se emociona al recordar la procesión de Viernes Santo. Entrada la noche del 3 de abril, el Santo Cristo de la Cruz volvía a su parroquia Sant Joan Baptista de Reus (Tarragona). La imagen iba en el paso de La Lanzada, que iba remolcado por un vehículo de la archicofradía, que lo cuida y lo custodia, mientras abría paso la Guardia Urbana. A la altura de la plaza de Morlius, el Santo Cristo impactó contra el suelo tras engancharse con un cable telefónico. "No oímos nada. Vimos a un hombre con las manos en la cabeza y salté del coche. Se cayó de espalda. Se rompió las manos, un pie y tiene grietas por los lados. La cruz quedó a trozos. La reacción fue llorar y recoger las piezas esparcidas por el suelo. Ha sido un duelo hasta que nos han comunicado que se puede restaurar. Lo teníamos clavado. Lloramos desesperados. No sé cómo explicar la emoción de verlo así. Nos afectó muchísimo", recuerda Anna Maria Martí, vicepresidenta de la 'Arxiconfraria del Sant Crist de la Creu'.
Al llegar al templo con el Santo Cristo de la Cruz dañado, avisaron al rector, quien "nos dio paz. Nos dijo que no nos preocupásemos y que confiaba en nosotros". Se trata de una imagen muy querida y venerada, que fue donada a la parroquia de Sant Joan Baptista en 1939, una vez acabada la guerra civil. De la figura, de yeso y policromada, que mide tres metros de altura y pesa 80 kilos, solo saben que tiene grabadas las iniciales H.V. y llegó de un taller de Olot (Girona). "Cuando lo vimos, no sabíamos si se podía restaurar. Lo vi destrozado. Es muy curioso. La cara y el cuerpo están intactos. No sé si ha sido un milagro. Y a partir de ese momento, empezamos a movernos", explica.
Y lo hicieron apostando por salvar la imagen original por la fe y la devoción que sienten, sin plantearse una figura nueva: "Decidimos la restauración porque queremos el Santo Cristo de la Cruz". Y buscaron presupuestos de especialistas, que coincidían en que se podía reparar.
Finalmente, eligieron el taller Arte Cristiano de Olot, donde lo trasladaron el 7 de junio, día de Corpus. Un proceso para reparar "toda la cruz, que no es la original, las manos, los pies, y también mirar el cuerpo por dentro a ver cómo está", que se está fotografiando para hacer una exposición en su capilla con las imágenes del antes y el después. "Dentro de la gravedad que vimos en aquellos momentos, se nos ha abierto una puerta cuando nos dijeron que se podía restaurar. Tenemos esperanza de que volverá a ser el Santo Cristo que era. La alegría ha vuelto a la archicofradía porque estábamos desolados. Fue muy fuerte recoger los trozos en una caja", señala.
Para sufragar los gastos de la restauración del Santo Cristo de la Cruz, la archicofradía ha iniciado una campaña para recaudar 15.000 euros. "No tenemos el dinero y hay devotos que nos preguntan si se pueden dar donativos. Se puede hacer una aportación a una cuenta bancaria, un Bizum a la parroquia o dejarla en un sobre en su capilla", detalla. También están llamando a las puertas de las instituciones y de las empresas para conseguir apoyo económico.
Un importe que servirá para la restauración de la figura, su escaneado en 3D para tener una copia digital de seguridad y una nueva imagen procesional. También han sumado la reforma de la puerta de acceso de la parroquia para que se puedan abrir las puertas y el Santo Cristo de la Cruz pueda salir sin inclinar la imagen.
Cuentan los días para que el Santo Cristo renovado vuelva a su parroquia. La mirada la tienen puesta en el 14 de septiembre, el día de la Exaltación de la Santa Cruz: "Es su día. Lo llevamos de la capilla al altar mayor y se celebra una misa. No sabemos si llegará. Lo dejo con un interrogante. Igual tenemos una buena sorpresa. Depende de lo que encuentren. Tenemos muchas ganas de verlo restaurado y que todo haya quedado en un susto, aunque quedará en la historia de la archicofradía. Tenemos esperanza", concluye Anna Maria.