El impacto del cambio climático en la industria de la moda: "Están poniendo ya la ropa de invierno y aquí todavía hacer calor"
Las ventas de ropa se resienten por el clima inusualmente cálido y caen un 2,8% en septiembre
La Aemet espera una semana de calor antes de producirse un "cambio brusco de tiempo" durante el fin de semana
Tras un inicio de otoño marcado por fuertes lluvias y tormentas, durante los últimos días la media de temperatura se ha mantenido por encima de los 20 grados en gran parte del país. En el sector de la moda, estas temperaturas inusuales para esta época del año tienen un gran impacto en las fechas de lanzamiento de las colecciones de otoño e invierno que cada vez se retrasan más. "Hasta mediados de noviembre o primeros de diciembre nada", señala José Santiago de la tienda Maryland en Valencia, en relación a la fecha estimada para sacar al escaparate las prendas de invierno.
El cambio en las tendencias de las temperaturas se refleja tanto en los hogares, que cada vez retrasan más el cambio de armario, como en los comercios, que han tenido que reinventarse y adaptarse a las demandas actuales: "Están poniendo ya la ropa de invierno y aquí todavía hacer calor". Pequeñas y grandes marcas han tenido que retrasar la venta de las nuevas colecciones y se han visto obligadas a adaptar a incluir más prendas de entretiempo que se adapten a las cálidas temperaturas de este otoño de 2026.
El cambio de armario se retrasa más cada año
El cambio climático está transformando las estaciones y lo inusual es cada año más frecuente. Es por ello que toda la industria de la moda ha tenido que adaptarse y "eso afecta a la hora de producir. Se producen sobre todo prendas con un tejido más fino y prendas más versátiles que te permitan luego tirar por encima un abrigo o una chaqueta" señala Ruth Hidalgo de la tienda Moner en Sevilla.
Comercios como el Serie B de Paula en la ciudad de Bilbao tratan de retrasar lo máximo que pueden el momento de sacar las prendas más cálidas: "Algunas marcas nos envían abrigos o parcas y hemos tenido que guardarlos". Los números también reflejan el impacto del cambio climático en la moda pues las ventas de ropa han caído un 2,8% en el mes de septiembre tras un año de optimismo.
En algunas zonas, las venta de las colecciones de invierno se retrasa tanto que muchas personas deciden esperar a las rebajas para renovar su armario. Otras, en cambio, tienen claro que el uso de prendas de invierno seguirá disminuyendo: "Cada vez la ropa de invierno va sobrando más y más".