El objetivo de los acosadores digitales como los de Rita Maestre: intimidan y amenazan con datos privados
Muchos de los acosadores digitales, como los de Rita Maestre, tratan de intimidar a sus víctimas consiguiendo sus datos personales
El alcalde de Madrid ofrece a Rita Maestre los servicios de protección de la Policía Municipal tras su denuncia de acoso en Internet
Rita Maestre, portavoz de Más Madrid en el Ayuntamiento, ha contado a través de redes sociales que lleva sufriendo un tipo de acoso durante casi un año. Este caso implica directamente su hogar, en el que vive con su familia. Su dirección ha sido publicada en varias webs donde ofrecen sus 'servicios sexuales'.
La política se ha encontrado con muchos hombres que llegan a su domicilio, en muchos casos borrachos y de madrugada. Sin embargo, no es la única mujer que ha sido víctima de este tipo de acoso. Rita habla de "miedo, repugnancia, de invasión de intimidad" cuando cuenta lo que le lleva sucediendo durante 10 meses.
Aunque la portavoz de ha decidido a contarlo públicamente a través de sus redes sociales, ya lo denunció en una comisaría y los agentes siguen investigando quién se encuentra detrás de esas cuentas que dieron su dirección como un lugar donde se ejerce la prostitución.
Cómo funciona el acoso digital
Por su parte, el Ayuntamiento de Madrid le ha ofrecido protección policial "para atajar cualquier conducta de acoso o que violente su intimidad o que pretenda asustarla", decía José Luis Martínez-Almeida. Un estudio elaborado por el Ministerio de Igualdad confirma que el 80% de las jóvenes han sufrido algún tipo de acoso digital.
Además, esos mismos datos han reflejado que el 73% de mujeres que pertenecen a la vida pública como activistas, deportistas o influencer se convierten en objetivos para depravados que se esconden bajo el anonimato de las redes con el objetivo de asustarlas e intimidarlas.
El caso de Rita no es el primero de este tipo que sale a la luz. Muchas otras mujeres han denunciado haber sido perseguidas o acosadas por cuentas anónimas a través de redes sociales que incluso han llegado a saber sus domicilios, números de teléfonos y otros datos privados.