El reto viral del joven barbero Unai: 24 horas cortando el pelo contra el cáncer de mama, la enfermedad que le arrebató a su madre

El reto viral de Unai: 24 horas cortando el pelo, contra el cáncer de mama, la enfermedad por la que perdió a su madre
El reto era cortar el pelo durante 24 horas seguidas para recaudar fondos contra el cáncer de mama.. Redacción Euskadi
  • Cuando tenía 12 años, el joven de Oiartzun perdió a su madre Itziar que falleció por un cáncer de mama

  • Desde las 8:00 de la mañana del sábado 17 de octubre hasta las 8:00 de la mañana del domingo 18 cortó el pelo a 38 personas

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San SebastiánHay desafíos y retos de todo pelaje y condición, pero el que estos días se ha llevado a cabo en una peluquería de Oiartzun, en Guipúzcoa, es de esos que humedecen los ojos y sacan una sonrisa. Unai, un joven barbero de 19 años ha estado 24 horas ininterrumpidas cortando el pelo para recaudar fondos para la Asociación Iñurri, “es mi manera de honrar a mi madre”, que falleció hace siete años por un cáncer de mama. El cómputo de la jornada ‘non stop’ le deja: un “récord” de 38 clientes, casi 7.000 euros recaudados, una ampolla del roce del reloj tras un dia entero manejando máquinas, recortadoras y tijeras sin parar, agujetas y dolor en las espinillas, pero sobre todo “una sonrisa” pensando en que “mi ama estaría super orgullosa”.

Al jovencísimo peluquero de Oiartzun, Unai Elvira Legorburu, un cáncer de mama le arrebató a su madre Itziar cuando él solo tenía 12 años. “Tengo que hablar con vosotros, sentaros”, recuerda que les dijo a él y a su hermana Irati, cinco años antes de ese desenlace fatal. Después en su mente, hay recuerdos imborrables y también algunos vacíos, “me enteraba de cosas pero no de todo, solo tenía siete años”, matiza. El tratamiento de quimioterapia y las secuelas físicas que iba a producirle fue otra de las conversaciones que Itziar mantuvo con sus hijos y después, “un domingo a mediodía, la víspera de la fecha en la que, super ilusionados, teníamos previsto mudarnos, mi ama empeoró y falleció”.

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El golpe fue brutal y “mi vida cambió” pero, por fortuna, contaban con una red familiar dispuesta a darles soporte. “Desde 2020, mi tía Ainhoa se ha convertido en mi segunda madre, ella es la que me cuida y la que manda”, dice con humor.

Estudios y peluquería

La vida no ha sido indulgente con este guipuzcoano que, sin embargo, lejos de echarse a perder, se ha formado en un grado medio de telecomunicaciones y arrancó el grado superior de Electrónica, compaginando durante tres años sus estudios, por las mañanas, con su trabajo cortando el pelo, todas las tardes. “Empecé en 4º de la ESO a cortarles a mis amigos” y aquello que nació como un “entretenimiento” se fue convirtiendo en su oficio. Tras pasar por varias peluquerías y formarse en una barbería, ahora regenta su propio centro en la localidad guipuzcoana de Oiartzun.

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El pasado mes de septiembre, como buen centennial, comenzó a publicar en sus redes sociales grabaciones sobre su día a día como autónomo y, en poco tiempo, dobló hasta los 4.400 el número de seguidores en Instagram.

Coincidiendo con que este pasado lunes 19 de octubre se celebra el Día Mundial del Cáncer de Mama, Unai tuvo la idea, mientras como no, cortaba el pelo, de “hacer algo para honrar a mi madre, aprovechando que hora me ve tanta gente”. Un reto solidario para recaudar fondos contra esta enfermedad: 24 horas ininterrumpidas cortando el pelo. Una iniciativa con la que ha logrado recaudar alrededor de 7.000 euros. “Por mi parte, he calculado 6.156 euros y la Asociación Iñurri más de mil”.

La clienta más especial

El sábado, levantó la persiana de 'Elvira Barbershop' a las 7 de la mañana y una hora después ya tenía al primer cliente sentado en el sillón. Uno tras otro, pasaron 38 personas entre las 8 de la mañana del sábado y las 8 de la mañana del domingo. “Creo que no corté el pelo a nadie mayor de 25 años y casi todos chicos”, cuenta. Entre los clientes de esa jornada ‘non stop’, tal vez, fueron los niños los que más emocionaron a este peluquero, porque “llegaron con el dinero de sus huchas a cortarse el pelo y meterlo en el bote de las donaciones”.

Unai cortándole el pelo a su hermana Irati, de 22 años el pasado sábado

La última clienta, la única mujer, fue la más especial de esta jornada ‘non stop’, “le corté las puntas a mi hermana Irati”. Todo bajo la atenta mirada de su madre Itziar, desde la fotografía que tiene en la barbería, “pensar que lo que he hecho le llenaría de orgullo, me hace sonreir”.