Animales

Una oca se convierte en la guardiana de once patitos recién nacidos en Vilagarcía, Pontevedra

La oca ejerce de improvisada guardiana mientras los once patitos afrontan sus primeras semanas de vida. PEXELS
  • La particular niñera protege a los patitos bebé de las gaviotas, las ratas… y de cualquier otro peligro en el río O Con

  • Un río que, además, presenta una amenaza añadida para estos animales: la acumulación de basura en su cauce

Compartir

Una imagen tan enternecedora como curiosa vuelve a repetirse (por segundo año) en el río O Con de Vilagarcía: una pata que acaba de tener once crías a las puertas del otoño, recorre el cauce bajo la atenta vigilancia de una oca que se ha convertido en su particular protectora. El ave permanece junto a la familia y se enfrenta a las amenazas que acechan a los pequeños, especialmente las gaviotas y las ratas, velando por la supervivencia de los bebés, aunque la tarea no resulta fácil.

La escena ha despertado la curiosidad de numerosos viandantes, que estos días se acercan a las barandillas del río y de Santa Mariña para contemplar a las aves. Los patitos, todavía vulnerables, acompañan a su madre mientras buscan alimento y tratan de ponerse a salvo de los ataques, eso sí, al cuidado de una fantástica 'nanny'. La nueva camada está formada por once crías. Seis presentan un plumaje amarillo, que se volverá blanco con el crecimiento, mientras que las restantes son negras con algunas manchas blancas, como la madre.

PUEDE INTERESARTE

La misma historia se repite dos años después

El episodio tiene además un precedente llamativo. En agosto de hace dos años, según apunta Faro de Vigo, la misma pata tuvo también once crías y otra vez una oca asumió el papel de vigilante de la familia. Aquella camada no consiguió sobrevivir al completo. En apenas unos días, el número de patitos se redujo de once a dos pese a la protección que les proporcionaba el ave adulta.

Ahora, la oca vuelve a permanecer cerca de los pequeños y trata de mantener alejadas a las gaviotas, aunque supone una ardua tarea. Los patitos se mueven por diferentes zonas del cauce, en ocasiones intentando alcanzar lugares a los que les resulta difícil acceder o superando pequeños desniveles que complican sus desplazamientos. La expectación es especialmente visible en el entorno de A Xunqueira, junto al parque infantil, donde la presencia de la peculiar familia de aves no pasa desapercibida.

PUEDE INTERESARTE

Un río teñido de blanco y que desprende un fuerte olor

Mientras la oca ejerce de improvisada guardiana, los once patitos afrontan sus primeras semanas de vida en un entorno que también presenta otro problema: la acumulación de basura en el cauce del río O Con. El cauce, de unos 15 kilómetros y con un recorrido mayoritariamente urbano por Vilagarcía, volvió a registrar el pasado 25 de agosto un vertido que acabó llegando a la ría de Arousa, según apunta la prensa local.

Las aguas presentaban entonces un tono blanquecino y desprendían un fuerte olor, una situación que provocó el malestar de los vecinos que presenciaron el episodio. Se trata, además, de un nuevo episodio de contaminación en este cauce, que vuelve a poner el foco en las condiciones del río por el que ahora se mueve esta curiosa familia.