El papa pide "vivir juntos en paz" y Donald Trump le responde comparándole con un "lobo con piel de cordero"
Los sondeos en Estados Unidos muestran que la popularidad del pontífice supera el 34 %, mientras que la valoración de Trump se mantiene en cifras negativas
El papa León XIV: "No le temo a Trump. Seguiré alzando la voz contra la guerra"
Crece la confrontación iniciada por Donald Trump contra el papa León XIV por posicionarse en contra de las iniciativas bélicas del presidente de Estados Unidos y a favor de la paz. El último episodio tiene referencias bíblicas porque Trump compara al pontífice con un lobo disfrazado con piel de cordero, algo que ha provocado que parte del electorado conservador estadounidense muestra incomodidad ante los ataques del presidente contra el líder de la Iglesia católica.
Los sondeos en Estados Unidos muestran que la popularidad del pontífice en ese país supera el 34 %, mientras que la valoración de Trump se mantiene en cifras negativas. Y es que para una parte de los votantes republicanos cuesta entender que el presidente haya convertido al Papa en objetivo de su ofensiva retórica.
Un mensaje que el papa aprovecha para reclamar la paz
Trump ha calificado en sus redes sociales al papa León XIV como “un lobo peligroso vestido de cordero”, una expresión de raíz bíblica que ha generado amplia repercusión. Sin embargo, lejos de silenciar al Pontífice, los ataques han multiplicado la difusión de sus recientes mensajes centrados en el diálogo y la convivencia pacífica.
En sus intervenciones públicas, pronunciadas en inglés y francés, León XIV ha insistido en la necesidad de “superar las diferencias para vivir juntos en paz”, un mensaje que ha resonado más allá de la comunidad católica. El Papa ha advertido de que esa paz se ve amenazada por “los caprichos de los ricos y poderosos”, una reflexión que algunos observadores interpretan como un reproche indirecto a líderes políticos y económicos.
Cada una de las declaraciones del Pontífice se ha convertido en un punto de fricción con la Casa Blanca, convirtiendo a León XIV en un “enemigo incómodo”, más difícil de combatir de lo previsto, debido a su influencia moral y a la buena acogida de sus palabras entre sectores moderados.
Trump ha continuado citando pasajes bíblicos para justificar sus críticas. En su última intervención, recordó que “para distinguir a los lobos de los corderos hay que fijarse en sus frutos”.