Un operador de una empresa turística describe la situación en Nepal tras la riada: "No queda nada construido por el hombre"

Devastación en Nepal.
Extensas zonas entre Nepal y China permanecen inundadas.. REUTERS
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La situación en Nepal tras la devastadora riada de barro y rocas deja un panorama desolador con 289 muertos. La zona fronteriza con China es un lugar de un intenso flujo de aficionados a la montaña, pero la gigantesca ola de agua, hielo y rocas ha arrasado con todo. El dueño de una empresa de turismo de la zona lo ha descrito así: "No queda nada construido por el hombre", según la Cadena SER.

La riada causada por el desplome de un glacial golpeó de lleno el río Bhotekoshi en Rasuwa y formó una potente ola que ha afectado a siete distritos, la mayoría de ellos en Chitwan, donde siguen interrumpidas las comunicaciones en muchas zonas del país.

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Los expertos han advertido de la posibilidad de que se repita otra segunda ola provocada por los escombros, que arrastró la enorme inundación que podrían haber formado represas naturales y, de ceder, se desencadenaría una segunda ola catastrófica.

 Unos 2.000 militares nepalíes han sido desplegados en las zonas de Rasuwa y Nuwakot, afectadas por la riada, a los que también se han sumados agentes de la policía que han reanudado este viernes al amanecer las labores de rescate. Se enfrentan a las duras condiciones provocadas por las inundaciones, la lluvia y el lodo que cubre pueblos enteros y dónde los equipos de emergencias no pueden acceder.