La tranquilidad de una pareja en medio del caos y el fuego en Francia: tomándose una copa en una terraza
Es la imagen que puede explicar un momento social: ciudadanos en Francia no dejan sus rutinas en medio del caos.
La imagen de la violencia extrema en Francia y la indefensión: la dueña de un local se enfrenta a la turba con la barra de una cortina
Es la imagen que puede explicar un momento social. La de una pareja de ciudadanos tomando tranquilamente una copa en una terraza fumando un cigarrillo en medio del caos y el fuego en Francia. La imagen, que se ha vuelto viral, se tomó cerca del emblemático Arco del Triunfo de París.
De hecho, pese a que la pareja se encuentra tranquila, en el fondo se puede ver a un grupo quemando contenedores. Ellos siguen con su rutina. Como si Francia no estuviera ardiendo y en uno de los momentos más graves y problemáticos de su historia.
No ha sido la única imagen que ha sorprendido en Francia. Se ven turistas con sus coloridas maletas pasando en medio del desastre, de las calles convertidas en una batalla campal. Incluso las hay que son capaces de hacer footing en medio del caos. La joven corredora, vestida con un sujetador deportivo y pantalones cortos, se abre paso entre una hoguera de bicicletas eléctricas en llamas y manifestantes mientras los disturbios y la violencia crecen en París.
Una forma de convertir en rutina la violencia excepcional que tiene un país con toques de queda en grandes ciudades y con la posibilidad de un estado de emergencia si el caos no frena. Las protestas estudiantes se han convertido en una guerra en la que se queman edificios, se pierden miles de millones, imagen, prestigio y en la que muchos manifestantes son heridos en los enfrentamientos. Es el primer mundo, no lo olvidemos.
Junto a estas imágenes, donde la realidad parece ajena a nuestro día a día, se ven otras. La de esa mujer que defiende su negocio ante los saqueadores con una barra de cortina. Porque ellos también están viendo cómo el sacrificio de toda una vida se pierde en minutos y no están dispuestos que el malestar general, comandado muchas veces por menores, acabe en el saqueo y destrucción de sus negocios. 2.000 han sufrido ya el impacto de las protestas.
Las multitudinarias protestas en Francia por el elevado coste de la vida y los bajos salarios se han replicado en otros países europeos dejando imágenes de inusitada violencia y cargas policiales. Durante el fin de semana se produjeron unas 2.500 detenciones.
Los disturbios han derivado en importantes ataques a edificios públicos, saqueo de establecimientos y entradas de manifestantes en viviendas privadas, y el presidente de la República Francesa, Emmanuel Macron ha condenado los hechos y ha afirmado que Francia "necesita orden" y no una escalada de tensiones a seis meses de las elecciones presidenciales.