Manifestaciones

Una joven de 17 años pierde la visión de un ojo por el impacto de gas lacrimógeno lanzado por la Policía durante los violentos disturbios en Francia

Continúan los disturbios violentos en Francia
Los disturbios han derivado en importantes ataques a edificios públicos y establecimientos. Informativos Telecinco
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Las multitudinarias protestas celebradas este fin de semana contra la mala situación de la educación pública en las principales ciudades de Francia dejan a una joven de 17 años herida tras recibir el impacto de un cartucho de gas lacrimógeno disparado en Mulhouse, en la región de Alsacia, por agentes de Policía. Las manifestaciones dejan ya un millar de policías heridos y al menos 2.400 detenidos.

La Inspección General de la Policía Nacional (IGPN) se ha hecho cargo del caso tras la grave lesión ocular sufrida por la menor de edad, que le ha provocado "la pérdida definitiva del ojo izquierdo", según ha anunciado el fiscal de Mulhouse en un comunicado recogido por el portal de noticias 'franceinfo'.

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Se trata del tercer caso elevado a la Inspección de Policía 

Los hechos tuvieron lugar el sábado en las inmediaciones de la estación de tren, en la manifestación contra la situación de la educación pública, el elevado coste de la vida y la violencia policial en las últimas semanas celebrada en Mulhouse, como en decenas de ciudades francesas. Tras el impacto, la joven terminó siendo atendida por Bomberos y trasladada al hospital, según ha recogido la propia fiscalía.

Ahora, las investigaciones desarrolladas bajo la dirección de la Fiscalía buscan "determinar el desarrollo exacto de los hechos que provocaron esta lesión grave", explica la Fiscalía en una nota en la que advierte que serán "complejas, dada la gran cantidad de personas presentes y el carácter extremadamente difícil de las operaciones de mantenimiento del orden que se llevaron a cabo".

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Macron pide condenar "sin ambigüedad" la violencia registrada durante las protestas

Los disturbios han derivado en importantes ataques a edificios públicos, saqueo de establecimientos y entradas de manifestantes en viviendas privadas, y el presidente de la República Francesa, Emmanuel Macron ha condenado los hechos y ha afirmado que Francia "necesita orden" y no una escalada de tensiones a seis meses de las elecciones presidenciales.

La Fiscalía afirma que en las protestas de este fin de semana han participado cerca de un millar de personas. De ellas, "un grupo de 400" se dirigió "hacia la estación para intentar irrumpir en el edificio", ha apuntado el fiscal, que ha manifestado que las fuerzas del orden tuvieron que hacer uso de gases lacrimógenos para "proteger a los viajeros" y al "intento de saqueo de varios comercios", haciendo frente al "lanzamientos de fuegos artificiales".

Tras lo ocurrido con la joven, se trata de la tercera intervención de la Inspección General de la Policía Nacional en el transcurso del sábado, tras la amputación de la mano de un manifestante en Saint-Étienne y la grave lesión craneal sufrida por otro manifestante en París.