El acceso a este enclave no es libre, y se requiere reserva previa, otorgada mediante sorteo
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El Hayedo de Montejo cabe entero en 222 hectáreas y su ubicación exacta, al norte de la Comunidad de Madrid, a 104 kilómetros de la capital por la A-1, lo convierte en el bosque de cuento más accesible del centro peninsular. Está a hora y cuarto en coche de la Puerta del Sol, y alberga uno de los ecosistemas más singulares de Europa.
Nos referimos a una masa de hayas centenarias que sobrevive en el límite meridional de la especie, en un enclave de humedad, sombra y microclima favorable que ha permitido conservar durante siglos un tipo de bosque más propio de latitudes muy septentrionales. La UNESCO lo declaró Patrimonio Natural de la Humanidad en 2017 como extensión de los "Hayedos primarios de los Cárpatos y otras regiones de Europa", junto con bosques equivalentes de Alemania, Eslovaquia y Ucrania. Es el único enclave madrileño con esa distinción y uno de los rincones peninsulares donde el otoño transforma el paisaje con más contundencia cromática.
Por qué es un bosque de cuento
Entre finales de octubre y mediados de noviembre, las hojas de las hayas viran del verde intenso del verano al amarillo dorado, al naranja encendido y al rojo cobrizo. La luz filtrada a través del dosel arbóreo genera una atmósfera de penumbra dorada que ha alimentado durante siglos la leyenda local: el bosque del Chaparral, que así se llamaba antes, estaba habitado según la tradición por duendes y hadas que atraían al viajero con sus cánticos y lo convertían en lagartija o petirrojo para que nunca escapara del hayedo. La humedad permanente, el silencio del sotobosque y la ausencia de tránsito rodado próximo refuerzan la sensación de encontrarse dentro de una escena de cuento infantil.
Junto a las hayas centenarias, el paisaje incluye robles albares, rebollos, acebos, abedules y una vegetación ribereña densa que acompaña al curso del río Jarama en su tramo alto. El inventario oficial suma 833 especies de flora y 194 de vertebrados, con endemismos que hacen del bosque uno de los referentes de conservación a nivel europeo. La Reserva de la Biosfera Sierra del Rincón, que engloba el hayedo, mantiene además la Dehesa Boyal de Puebla de la Sierra como zona núcleo complementaria.

Dos rutas oficiales
El acceso al bosque se realiza siempre acompañado por educadores ambientales del Centro de Educación Ambiental de Montejo. Hay dos itinerarios principales, ambos gratuitos y con guía obligatoria. La Senda del Río recorre un trazado llano paralelo al Jarama y muestra el conjunto de ambientes del hayedo: hayedo maduro, bosque de melojo y haya mezclados, vegetación ribereña y antiguos claros de carboneo. Dura unas dos horas, cubre unos tres kilómetros y tiene tramos accesibles para personas con movilidad reducida. Es la ruta más elegida por familias, mayores y quienes visitan el bosque por primera vez.
La Senda de la Ladera asciende por zonas más umbrías y sombreadas, con desnivel apreciable y superficie desigual. Cubre unos cuatro kilómetros y ofrece las mejores panorámicas del propio hayedo desde puntos elevados. Requiere de la utilización de calzado adecuado, tener una forma física media y algo de tiempo (unas tres horas). Es la opción preferida por senderistas y fotógrafos que buscan las vistas más completas del bosque en su plenitud otoñal.
Cómo reservar y qué está prohibido
El sistema de acceso está diseñado para proteger un ecosistema frágil que la afluencia masiva podría poner en peligro. Las reservas se realizan exclusivamente a través de la web sierradelrincon.org mediante sorteo. El día 1 de cada mes se abre la reserva para la segunda quincena del mes siguiente; el día 16, para la primera quincena. Cada solicitud debe incluir fecha, ruta escogida y nombres completos de todos los asistentes, incluidos los menores. Ganado el sorteo, el pase se recoge en persona en el Centro de Información de la Reserva de la Biosfera, situado en el número 64 de la calle Real de Montejo, a ocho kilómetros del propio bosque. Algunas entradas quedan disponibles el mismo día en el centro para quien no haya conseguido plaza online, pero se agotan pronto.
Dentro del bosque están prohibidos el abandono del sendero marcado, la recolección de plantas, hongos, animales o rocas, la introducción de comida o bebida, la presencia de mascotas, el tabaco, los ruidos excesivos y cualquier alteración del suelo o del agua. El respeto de estas normas es lo que ha permitido que el hayedo llegue hasta hoy con el estado de conservación que le valió la declaración UNESCO.
Para llegar, la ruta más rápida es la autovía A-1 hasta la salida 76, con incorporación después a las carreteras M-137 y M-139 hasta el kilómetro 6,3. Aparcamiento gratuito en la entrada del bosque, sin necesidad de aproximación a pie desde puntos lejanos.

