Cáncer

Una investigación española revela que un compuesto derivado de alimentos como las nueces o el café puede mejorar la evolución de un tipo de cáncer

Las investigadoras María Linares (izq.) y Alba Rodríguez (derch.). Hospital 12 de Octubre
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Hace un tiempo que la microbiota intestinal ha tomado una relevancia muy especial, es un campo de investigación en auge. Los billones de microorganismos que viven en nuestro intestino juegan un papel clave en nuestra salud, como en el metabolismo o la inmunidad, pero todavía se desconoce mucho acerca de su función.

Ahora, investigadores de la Fundación CRIS contra el cáncer han descubierto un nuevo factor que podría ayudar a los pacientes con cáncer, concretamente a aquellos con mieloma múltiple (un tipo de cáncer que afecta a la sangre y a la médula ósea). Su investigación revela que un compuesto derivado de ciertos alimentos, la urolitina A, podría mejorar los tratamientos contra esta enfermedad y la evolución de los pacientes.

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Aunque los tratamientos han avanzado mucho, el mieloma múltiple sigue siendo una enfermedad difícil de curar. Muchas personas que lo padecen sufren recaídas y, con el tiempo, algunos tratamientos dejan de funcionar.

En España, durante 2025 se estima que se diagnosticaron 3.169 personas de mieloma múltiple, según datos de SEHH -Sociedad Española de Hematología y Hemoterapia-.

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¿Qué alimentos son beneficiosos?

La urolitina A es un compuesto postbiótico natural producido por la microbiota intestinal al metabolizar elagitaninos presentes en alimentos como las granadas, los frutos rojos y las nueces, y en ocasiones, en el café y el té.

"Esta se produce a partir de unas bacterias muy específicas y, por tanto, la capacidad de producir este compuesto a partir de los alimentos puede variar de una persona a otra, dependiendo de la composición única de su microbiota intestinal. Esas bacterias metabolizan los elagitaninos que están en estos alimentos y, al descomponerse en el intestino, lo transforman en urolitina A", explica María Linares, investigadora principal de este trabajo.

El estudio se ha realizado en colaboración entre la Unidad CRIS de Tumores Hematológicos en el Hospital Universitario 12 de Octubre con la Universidad Complutense de Madrid -UCM- y se ha publicado en revista científica Microbiome.

La urolitina A mejora la respuesta al tratamiento y reduce la agresividad del cáncer

Los investigadores observaron que las personas con menos cantidad de este compuesto protector en su cuerpo tenían una peor evolución del mieloma. Analizando muestras de sangre y heces de pacientes de mieloma (y etapas previas al desarrollo de la enfermedad), se vio que aquellos con menos cantidad de esta sustancia solían tener un cáncer más agresivo.

Además, este compuesto fue capaz de frenar el crecimiento de células cancerosas en el laboratorio. Igualmente, hizo que los tratamientos actuales fueran más efectivos, incluso en células que ya eran resistentes a ellos.

En estudios con animales, aquellos que recibieron este compuesto vivieron más tiempo y con menor crecimiento de los tumores que los que no lo recibieron.

Un posible complemento para los tratamientos actuales

Para la doctora Linares "a pesar de los recientes avances, esta enfermedad sigue siendo incurable. Lograr una respuesta completa a la terapia mejora la supervivencia a largo plazo, pero la progresión de la enfermedad y la recaída están marcadas por la resistencia al tratamiento. Si confirmamos los resultados de este trabajo, la urolitina A podría ser un posible tratamiento junto a las terapias disponibles".

En el futuro, este compuesto protector podría convertirse en un complemento para los tratamientos actuales, ayudando a que los medicamentos sean más eficaces y evitando que el cáncer se haga resistente. También podría ser útil en las primeras fases de la enfermedad, cuando todavía no existen tratamientos específicos.

Además, este estudio demuestra que los microorganismos del intestino pueden jugar un papel clave en algunos tipos de cáncer. Quizá, modificar el microbiota con la alimentación o el uso de probióticos específicos podría ayudar a mejorar la evolución de la enfermedad.

En cuanto a la microbiota, la doctora explica que, cada vez más, las investigaciones se ocupan de comprender su papel en la progresión del mieloma. La microbiota puede tener un efecto beneficioso, en su opinión, ya que "actúa como un reservorio de una gran cantidad de metabolitos derivados de los alimentos y de nuestro metabolismo que influyen en el sistema inmunitario, como hemos visto en este trabajo con la urolitina A o en investigaciones anteriores, con los ácidos grasos de cadena corta" concluye.