Por qué el diagnóstico del autismo era mucho más tardío hace años: "Cuando la sociedad está preparada para entender"

Las personas con autismo mayores de 40 años recibieron un diagnóstico mucho más tardío que a día de hoy
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Este jueves se celebra el día de la concienciación del autismo, una condición que afecta a una de cada 100 personas y que, a pesar de que sigue siendo muy desconocida para muchas familias, no necesita juicios, necesita comprensión y de la que todavía tenemos mucho que aprender.
En España hay medio millón de personas con autismo, y solo el 35% de personas que lo padecen son adultos. Entre los mayores de 40 años hay muchos casos sin diagnosticar, porque hasta hace relativamente pronto no se identificaban esos casos y pasaban muy desapercibidos, solo llamaban la atención los que tenían una mayor afectación.
Esta situación ha cambiado con el paso del tiempo, hay un mayor espectro y en los últimos años están aumentando muchísimo los diagnósticos entre mujeres quienes durante muchos años, han utilizado estrategias de camuflaje social para pasar desapercibidas.
Las personas con autismo tienen dificultades para comprender el lenguaje y también para comunicarse y para interpretar interacciones con otras personas, porque lo entienden todo de manera literal en cuanto a su comportamiento y llamar la atención, conductas repetitivas, resistencia a los cambios y también poca expresividad.
Por qué ha mejorado el diagnóstico
Es importante identificar todas estas señales cuanto antes, porque incluso en niños el diagnóstico se retrasa de media hasta los cinco años de edad: "Se ha llegado al diagnóstico cuando los profesionales hemos contado con los medios adecuados para diagnosticar y, sobre todo, cuando la sociedad está preparada para adaptar y entender qué significa un trastorno del espectro autista", explica José Antonio Galiani, director de la clínica 'Galiani' de salud mental.
Las personas con autismo suelen necesitar adaptar sus vidas. Hay casos que tienen mayor dificultad a la hora de comunicarse e incluso relacionarse con otras personas, por lo que los medios y las herramientas para afrontar su día a día son imprescindibles.
