'Colúmpiate por el autismo', la campaña para instalar dos columpios en una escuela de Tàrrega, Lleida

En el patio del colegio Santa Maria de l'Alba de Tàrrega disponen de dos columpios
En el patio del colegio Santa Maria de l'Alba de Tàrrega disponen de dos columpios. Associació Alba
  • La Asociación Alba impulsa la campaña para colocar dos columpios dentro de las aulas de una escuela especial

  • El movimiento es fundamental en el bienestar de los niños con autismo

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LleidaLa escuela de Educación Especial Santa Maria de l'Alba de Tàrrega (Lleida) impulsa una campaña para instalar dos columpios en las aulas. 'Colúmpiate por el autismo' no solo es para recaudar fondos sino para sensibilizar sobre la importancia del movimiento en el bienestar porque los columpios no solo sirven para divertirse. "Tienen el punto para que los niños se calmen y tranquilicen. Necesitan columpiarse porque es una forma de autorregularse", explica la directora Eva Serentill. Y añade sobre la campaña: "Las personas con autismo merecen ser vistas en la sociedad y les hemos de adaptar el entorno, que tendría que ser apto para todos".

El centro, de referencia para las comarcas de Urgell y Segarra, atiende a 44 alumnos de 6 a 21 años con necesidades diversas: casi la mitad tienen autismo. "Una gran parte no tiene lenguaje y utiliza sistemas de comunicación con pictogramas. Necesitan unas rutinas muy claras y una predicción de lo que pasará. Les hemos de estructurar muy bien el día porque así están tranquilos y se sienten seguros", detalla Serentill.

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Muchos de los jóvenes tienen dificultades en el procesamiento sensorial, especialmente en el sistema vestibular, que es lo que nos ayuda a saber cómo se mueve nuestro cuerpo y mantener el equilibrio. Por eso, para ellos, el movimiento no es solo juego.

Beneficios del movimiento

Balancearse, columpiarse, o utilizar hamacas terapéuticas, o moverse sobre superficies inestables son herramientas fundamentales para los niños con autismo. Les ayuda a reducir la ansiedad y la tensión, organizar mejor la información sensorial, ganar equilibrio, fuerza y conciencia corporal, aumentar la capacidad de concentración, estar más disponibles emocional y cognitivamente, mejorar la participación en la convivencia, el juego y la comunicación. Además, cuando un niño puede moverse de una forma que su cuerpo necesita, puede también relacionarse mejor, pedir ayuda, compartir el juego y avanzar en otros aprendizajes.

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Ahora cuentan con dos columpios adaptados en el patio de la escuela. Para los días en que el tiempo no acompañe, quieren dos espacios para continuar con la estimulación vestibular durante las clases: "Necesitamos estructuras dentro de las aulas para cuando se desregulen, se puedan calmar y autorregularse", solicita la directora.

Sensibilizar y buscar fondos

A partir de la petición del centro de adaptar los espacios, se ideó la campaña para "sensibilizar a los ciudadanos sobre la necesidad de adaptar recursos y espacios a los niños con autismo y conseguir fondos para hacer posible la colocación de dos estructuras vestibulares dentro de la escuela", explica Eva Fabregat, responsable de captación de fondos de la Asociación Alba, que gestiona este centro de educación especial.

Para ello, necesitan 4.500 euros: 3.700 son para construir dos estructuras de techo para colgar hamacas, columpios terapéuticos y diferentes elementos de suspensión para adaptar cada movimiento a lo que necesita cada niño. Y 800 euros, para adquirir materiales sensoriales complementarios para rodar, balancear, realizar equilibrios y trabajar la integración sensorial de manera personalizada.

La Asociación Alba, junto con el Ayuntamiento de Tàrrega, han querido hacer una sensibilización comunitaria para dar a conocer la realidad de los niños con Trastorno del Espectro Autista (TEA). Por ello, durante un día se colocó, en la plaza Mayor, una estructura gigante con columpios de diferentes tipos para que jóvenes y adultos se sumaran a la campaña haciendo el gesto de columpiarse. El Ayuntamiento de Tàrrega ha colaborado colocando en los parques carteles informativos con el mensaje: “Mecerse no es un juego, es una necesidad para muchos niños con autismo”.

En la campaña solidaria se puede colaborar a través de las redes sociales o en la página web de la Asociación Alba. Una iniciativa que seguirá hasta conseguir el objetivo.