La historia de la joven que ha conmovido al papa: "¿Cómo puedo perdonar a mi padre, que estuvo a punto de dejarme sin madre?"

Desirée ha emprendido el perdón para reconciliarse con su padre, a través de la fe.. ATLAS
Compartir

La historia de una joven ha conmovido al papa en el Estadio Olímpico, ante una multitudinaria vigilia con 40.000 personas. Desirée, nacida en un barrio humilde de Barcelona ha contado su historia de violencia y perdón.  "¿Cómo puedo perdonar a mi padre, que casi mata a mi madre?", ha preguntado al Papa León XIV que siguió conmovido su relato.

"Durante mi infancia mi padre intentó matar a mi madre. Ella se salvó porque un chico se interpuso para protegerla y este murió. Mi padre entró en prisión y mi madre se refugió en las drogas", ha relatado la joven que ahora tiene 20 años y que ha crecido en una familia de acogida, después de vivir en un centro de menores a causa de la tragedia familiar que vivió cuando era una niña.

Allí ese centro donde le hablaron de Jesús. "Empecé a rezar y finalmente me bauticé", ha relatado Desirée rememorando su infancia a los 10 años. Más adelante, la acogió una familia creyente y, tras haberse encerrado en sí misma para protegerse, su corazón "empezó a abrirse poco a poco".

"Durante mi adolescencia me rebelé muchas veces contra Dios, sin embargo durante un retiro me reencontré con su amor y despertó en mí el deseo de perdonar a mi padre. Por eso, Santo Padre, quisiera hacerle una pregunta: ¿Cómo puedo de verdad reconciliarme con Dios?"

La respuesta del papa a Desirée

El papa la escuchó con atención y le respondió: "Tantas crónicas policiales todavía hoy reflejan un clima envenenado en las relaciones familiares de abusos y opresiones, y en particular de violencia contra las mujeres que a menudo desembocan lamentablemente también en feminicidios. Esta realidad dramática que tiene raíces antropológicas y culturales estamos llamados a abordarla todos, sea personalmente, sea como sociedad", ha explicado León XIV.

Sobre el perdón, le ha respondido a Desirée: "Somos pecadores perdonados, pacificados y capaces de perdonar, capaces de ser portadores de pago y las hijas estimadas de Dios. Nosotros somos como Nicodemus, peregrinos en la noche. Tenemos hambre y sed de verdad y buscamos un significado pleno que nos sostenga, nos anime y nos ayude a comprender el misterio de nuestra vida. Mientras avanzamos lentamente con pequeños pasos, estamos llamados a dialogar con la penumbra de nuestra misma condición humana. Nos falta la verdad completa", ha dicho el papa, ante la multitud que aplaudió sus palabras.

El papa ha vuelto a usar el catalán en su discurso, tal y como le pidió Junts y también ha contestado a las inquietudes de un joven bautizado ya de adulto que ha redescubierto su vocación cristiana. Después, una profesora le ha planteado al pontífice el problema de la salud mental y la depresión y le ha contado su testimonio personal.