La solidaridad devuelve la sonrisa a Brayan
En estos doce meses, el esfuerzo de Brayan y la ayuda de un grupo de empresarios solidarios ha conseguido cambiar un futuro y unas expectativas que no pintaban nada bien. Ahora llega andando a las sesiones de fisioterapia que de forma constante moldean y fortalecen su musculatura y realiza un circuito que al llegar a estas sesiones casi no podía ni empezar.
Son cuatro horas de terapia diaria cuyo precio costean dos empresarios y actividades benéficas que han ayudado a recaudar fondos y lograr que el sueño de Brayan se cumpla: volver a chutar un balón y jugar al fútbol con sus amigos
Temas