Sexo japonés para decorar habitaciones

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En los últimos años se empezó a aceptar como un género artístico sofisticado, que permite vislumbrar la sexualidad en los principios del Japón moderno. "Shunga es arte profundo. No es lo mismo que simple pornografía", asegura Aki Ishigami de la Universidad Ritsumeikan de Kioto. Afirma además que a menudo las mujeres disfrutaban de las imágenes y que formaban parte del "arte del mundo flotante" que se inspiraba en el llamado "Distrito del Placer" de Tokio, en el que músicos, actores y prostitutas entretenían a clientes.

A veces, a las jóvenes japonesas se les regala álbumes de Shunga antes de que se casen para darles una idea de lo que les espera en la noche de bodas. Sin embargo, la historiadora de arte Majella Munro puntualiza que, a pesar deque Shunga jugaba un papel en la educación sexual, ese no era su principal objetivo. "Las impresiones Shunga no eran costosas y las compraban coleccionistas de la clase media urbana; son artefactos de la cultura popular de la época", le dice a la BBC.

"A pesar de que eran baratas, es dudoso que las mujeres tuvieran los medios o la motivación para comprarlas. A veces las compraban los clientes del mundo flotante, como recuerdos de su visita a un mundo de placeres que estaba abierto sólo para que lo disfrutaran los hombres". Las estampas eran conocidas en Europa; Toulouse Lautrec, Pablo Picasso y Aubrey Beardsley tenían álbumes.