Un joven denuncia una agresión homófoba en una playa para perros de Málaga
Le dieron un cabezazo en la nariz porque le molestaron sus perros en una playa de Guadalhorce
El joven se sintió “vejado y amenazado” por los insultos homófobos que dirigieron hacia él
Jaime, de 35 años, tuvo que acudir al centro de salud a que le curaran la herida
Un hombre ha denunciado una agresión homófoba en la playa para perros del Guadalhorce, en Málaga. Jaime, de 35 años, tiene una brecha en la nariz después de que el agresor le diera un cabezazo, según su versión al grito de “maricón”.
Jaime puso una denuncia en la Policía Nacional tras ser agredido en la tarde del domingo. Cuenta que estaba con varios amigos –dos chicos y una chica- disfrutando de una tarde de playa. Llevaban dos perros, de su amiga, y disfrutaban de los animales en una zona habilitadas para la gente que lleva mascotas en Guadalhorce.
Los perros se acercaron en varias ocasiones al lugar donde se encontraban dos parejas, que estaban a unos 150 metros. “Llamamos a los perros para que no los molestaran, pero son muy sociables y volvían”, explica.
A la “tercera o cuarta vez”, uno de los hombres del otro grupo se acercó a ellos para recriminarles lo que estaba pasando. “¿Vais a hacer algo con los perros de una puta vez?”, cuenta Jaime que les dijo.
“Yo le respondí: 'Perdona, pero estamos en una playa para perros'. El simple hecho de que yo le contestara le dio mucha rabia y se puso a un palmo de mi cara. Volvió a decirme que o hacíamos algo con los perros o íbamos a tener problemas. Le pedí que lo entendieran y justo en ese momento me soltó un cabezazo en la cara y me dijo maricón”, asegura el denunciante.
La víctima graba la agresión
Jaime dice que “se le encendió el chip” y dijo a sus amigos que grabaran lo que estaba pasando. “Vi un ladrillo en la arena y lo cogí por si debía defenderme. Entonces, me dijo 'qué vas a hacer, maricón, me vas a pegar' y agarró una piedra más grande. Cuando vio que no me acobardé y que estábamos llamando a la policía, recogieron y se fueron”.
Según el joven, una bañista que se encontraba en la playa y que dijo ser abogada le recomendó que los siguiera y cogiera la matrícula del coche en el que se iban. Jaime lo hizo y continuó grabando lo que sucedía con su teléfono móvil. Durante el recorrido, siempre según su versión de los hechos, siguió recibiendo insultos de carácter homófobo y que le hacían comentarios en femenino. Incluso, asegura que uno de ellos le amenazó con clavarle el hierro de una sombrilla de playa.
Aunque no pudo anotar la matrícula, según informa el diario Sur, Jaime acudió a un centro de salud a curarse de la brecha de la nariz y después fue a comisaría a poner los hechos en conocimiento de la policía. En la denuncia explica que se sintió “vejado y amenazado” por los insultos homófobos que dirigieron hacia él. “Allí había más perros, pero solo le molestaban los de tres mariquitas en mini bañador. El hecho de que yo le contestara, que me atreviera, fue el detonante. Tenía la cara inyectada en odio”, apostilla.










