Siete personas fallecen ahogadas durante el fin de semana en España
Dos de las víctimas mortales, en Murcia y Madrid, eran niños de cuatro años
La Asociación Nacional de Seguridad Infantil recomienda tener en cuenta la regla 10/20
La OMS subraya la importancia de supervisar en todo momento a los menores
España ha vivido un fin de semana trágico con el fallecimiento de siete personas por ahogamiento en diferentes puntos del país. Entre estas víctimas se encontraban dos niños de corta edad. Esta situación ha provocado que las autoridades hayan recordado la necesidad de extremar la precaución cuando se procede al baño.
La primera de las muertes que afectó a un niño este fin de semana tuvo lugar sobre las 20:30 horas del sábado en la playa de Los Narejos, en el término municipal de Los Alcázares (Murcia). En este lugar, un menor de tan sólo cuatro años perdió la vida como consecuencia de un síndrome de inmersión, dolencia conocida popularmente como 'corte de digestión'.
En la tarde del domingo, la tragedia se repitió en una piscina de una vivienda particular en el municipio madrileño de El Álamo, donde otro niño de la misma edad falleció ahogado. La Guardia Civil se encuentra investigando lo sucedido.
Tragedia en embalses de Ourense y Badajoz
También se produjo la muerte este fin de semana de un joven de 23 años en el embalse de Castrelo de Miño (Ourense). Esta persona acudió a bañarse sobre la una de la madrugada, una vez había acabado su labor profesional en la jornada del sábado. Al poco de introducirse en el agua, sus acompañantes dejaron de verle y no pudieron hacer nada para rescatarle. Su cuerpo fue localizado finalmente por buzos de la Guardia Civil.
En la jornada del sábado tuvo lugar asimismo la muerte por ahogamiento de un hombre de 56 años en la playa de Campanario (Badajoz), perteneciente al embalse de Orellana. Esta persona fue sacada del agua por otros bañistas, quienes llamaron al 112 sobre las 21:28 horas, aunque ya no se pudo hacer nada por su vida.
Otras tres muertes
El viernes, por su parte, la víctima fue una mujer de 89 años. El suceso tuvo lugar sobre las 9:30 horas en la en la playa centro de Villajoyosa (Alicante). Esta persona murió con síntomas de ahogamiento y después de ser sacada del agua cuando ya estaba inconsciente. Varios bañistas le realizaron maniobras de reanimación cardiopulmonar, tarea que posteriormente continuó una unidad del SAMU, pero no hubo respuesta.
Un ciudadano francés de 70 años fue otra de las víctimas. El hombre comenzó a sentirse mal y cayó inconsciente en la mañana del sábado cuando entraba en el agua en la playa de Empuriabrava, en Castelló D'Empúries (Girona).
Ese mismo día también falleció un hombre de entre 60 y 70 años en Artà, municipio de Mallorca. Esta persona se encontraba haciendo snorkel y, según los primeros indicios, pudo morir intoxicado y acabar bajo el agua debido a que el tubo por el que respiraba era artesanal.
La regla 10/20
Playas, piscinas, pantanos o ríos son lugares perfectos para divertirse y huir del calor en verano. Pero no disfrutarlas de forma segura puede provocar graves accidentes como el ahogamiento, una de las diez causas principales de muerte en niños y jóvenes, según un informe de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
La Asociación Nacional de Seguridad Infantil recomienda mirar a la piscina cada 10 segundos, como mínimo, y comprobar que puede llegar hasta donde está el menor con el brazo en menos de 20 segundos. Es la conocida como regla 10/20, que puede evitar el ahogamiento del pequeño.
Y es que una persona adulta puede ahogarse en uno o dos minutos como máximo, según el Ministerio de Sanidad, pero un niño puede fallecer en apenas treinta segundos. El tiempo equivalente a contestar un mensaje de WhatsApp o a encenderse un cigarro puede suponer la diferencia entre la vida y la muerte.
En este sentido, la OMS subraya la importancia de supervisar en todo momento a los niños en la piscina, ya que los índices de ahogamiento más elevados corresponden a personas de entre uno y cuatro años, seguidos de la franja de edad de cinco a nueve años.
Es importante también mantener a los niños alejados de los desagües y de la depuradora. La cuerda del bañador o un tirante del bikini puede provocar que un niño quede atrapado en el fondo de la piscina. Los adultos deben conocer la ubicación del apagado de la instalación eléctrica para actuar ante estos casos.
No se bañe ni permita el baño a los niños justo después de comer para evitar un corte de digestión. Se recomienda no bañarse hasta pasadas dos horas desde la última ingesta de comida, así como mojarse la nuca, la cara, el tórax y los brazos antes de sumergirse en la piscina para prevenir cambios bruscos de temperatura.
Asegúrese de que la piscina cuenta con dispositivos de rescate. En toda piscina pública o comunitaria (si el bloque cuenta con más de 30 viviendas) la presencia de un socorrista es obligatoria. Si la piscina es privada, es recomendable disponer de pértiga, salvavidas homologados y tener a mano un teléfono.
Enseñe a nadar con seguridad a los niños. La OMS destaca la importancia de que niños y adultos aprendan a nadar con seguridad e invita al conocimiento de primeros auxilios para actuar ante los accidentes acuáticos.