Detenidos dos acusados de suministrar "gas de la risa" a jóvenes en una feria de Córdoba
La Guardia Civil ha detenido a dos varones, vecinos de Córdoba, como presuntos autores de sendos delitos contra la salud pública
Intervenidas en Melilla 235 botellas del "gas de la risa" en un vehículo procedente de Málaga
La Guardia Civil ha detenido a dos varones, vecinos de Córdoba, como presuntos autores de sendos delitos contra la salud pública que habrían cometido al suministrar óxido nitroso, más conocido como "gas de la risa", durante la celebración de la feria de la barriada de Santa María de Trassierra de Córdoba entre los pasados días 13 y 16 de agosto.
Las detenciones fueron practicadas en noches diferentes por componentes del puesto de Córdoba-Capital de la Guardia Civil, según ha informado este sábado el instituto armado en una nota.
Así, desde la Benemérita han explicado que, durante los días de la referida feria, y gracias a la colaboración ciudadana, los agentes desplegados en el dispositivo de seguridad y orden público tuvieron conocimiento de que varios jóvenes estaban suministrando globos con 'gas de la risa' en la explanada donde se habían concentrado alrededor de 500 personas para hacer 'botellón'.
Así identificaron a los presuntos autores
Los agentes realizaron una inspección "discreta" en la zona, "evitando generar alarma entre los asistentes", que permitió identificar a los presuntos autores e intervenir las bombonas de gas y el resto de efectos utilizados. En ambos casos la actuación concluyó con la detención de los presuntos responsables y con la instrucción de las correspondientes diligencias por el Puesto de la Guardia Civil de Córdoba-Capital.
El óxido nitroso, conocido como "gas de la risa" o "gas hilarante", se emplea en odontología como coadyuvante para la sedación, pero entre los jóvenes se ha extendido su uso recreativo inhalado a través de globos, actuando como depresor del sistema nervioso central, explican desde la Guardia Civil.
Se ha convertido así en una "droga de moda" en Europa que muchos consumidores consideran inofensiva por desconocimiento, pese a que su consumo puede provocar "graves alteraciones" en las personas, según advierten desde el instituto armado.