El líder de una secta keniana apocalíptica y su mujer, culpables de ordenar a sus seguidores dejar morir a 190 de sus hijos

Paul Mackenzie
El líder de una secta keniana apocalíptica y su mujer culpables de ordenar a sus seguidores dejar morir a 190 de sus hijos. Reuters
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El líder de la secta apocalíptica Paul Mackenzie, su esposa Rhoda Maweu y otros 29 coacusados han sido declarados culpables del asesinato de 190 niños y un adulto.  Los seguidores de la Iglesia Internacional de las Buenas Nuevas (GNI) de Mackenzie cumplieron el mandato cruel de dejar morir a sus hijos de hambre y a cientos de sus seguidores. La sentencia de 1.000 páginas, pone los pelos de punta de hasta dónde puede llegar la aberración, la maldad y la sinrazón humana, según Sky News.

Mackenzie, ex taxista, fue arrestado en abril de 2023, después de que un grupo de defensa de los derechos humanos alertara a las autoridades y algunos de sus seguidores fueran rescatados. Como reflejo de las atrocidades cometidas por este, su mujer y los líderes de la secta, lo descubierto en 2023 en el bosque de Shakahola, donde las autoridades encontraron cientos de cadáveres en fosas poco profundas, cientos de trozos de cuerpos. Había tantos cadáveres que las morgues locales se quedaron sin espacio y las exhumaciones tuvieron que suspenderse.

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El control mental era total: los seguidores eran totalmente dependientes

El control mental sobre los seguidores era total y la dependencia estricta, tanto que ni siquiera el amor por los hijos supuso un freno a la tiranía de la secta.

El juez afirmó que sus seguidores se habían vuelto tan dependientes emocionalmente de él que, cuando les prohibió vacunar a sus hijos y les exigió que renunciaran a cualquier empleo formal o de otro tipo, "obedecieron sin cuestionar". Dando un papo más, los dirigentes de la secta decidieron que los niños no podían dar su consentimiento para morir de ayuno, ya que carecían de la capacidad legal para tomar una decisión informada. Muchos de los niños tenían entre seis y diez años, y el más pequeño apenas unos meses.

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Las enseñanzas de Mackenzie y sus pastores asociados llevaron a sus seguidores a adoptar un sistema de creencias tan sumamente extrema que rechazaba todas las políticas gubernamentales y violaba los derechos humanos fundamentales. Esto, en última instancia, provocó la muerte de 429 personas, de las cuales. solo 191 fueron objeto de los cargos presentados ante el tribunal.

Una jerarquía estructurada de la muerte

Los fiscales argumentaron que Mackenzie ordenó a sus seguidores que se dejaran morir de hambre, junto con sus hijos, para poder ir al cielo antes del fin del mundo y "encontrarse con Jesús".

Existía una "jerarquía estructurada de la muerte" según la cual los niños debían morir primero, seguidos de los adolescentes, las mujeres y, finalmente, los hombres. Según los fiscales, los niños murieron principalmente de inanición, pero también por "asfixia, compresión del cuello y traumatismo craneoencefálico".

Mackenzie también enfrenta cargos por delitos relacionados con el terrorismo, homicidio involuntario y tortura. En enero de este año, fue acusado además del asesinato de otras 52 personas cuyos cuerpos fueron hallados en un pueblo cercano. En ese caso, también se declaró inocente. Mackenzie había sido arrestado dos veces en el pasado, pero había sido puesto en libertad. Ahora, todo un país piden regulaciones más estrictas para las organizaciones religiosas.