El asesino de Gloria Kowalewicz, una niña de 8 años asesinada en Chicago, identificado 65 años después

Thomas Francis McInerney Jr. policía local, acabó con la vida de la pequeña y murió a los 70 años tras ser ascendido
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Casi 65 años después del asesinato de Gloria Kowalewicz, una niña de 8 años que murió a tiros en 1960 en Chicago, EE. UU., el asesino finalmente ha sido identificado gracias a la genealogía genética: fue un oficial de policía de la ciudad, según informan varios medios de comunicación estadounidenses.
El 12 de noviembre de 1960, Gloria Kowalewicz debía ir a la iglesia para sus clases de Primera Comunión. Pero nadie pudo acompañarla. Así que su madre permitió que la pequeña, vestida con un vestido rosa a cuadros, fuera sola. Fue la última vez que la vería con vida.
Horas más tarde, un conductor se detuvo en una carretera arbolada en las afueras de Chicago para comer algo. Pero en la cuneta, un color llamativo le llamó la atención: un vestido rosa a cuadros. Al acercarse, descubrió el cuerpo de una niña que había recibido dos disparos en la cabeza. Tenía moretones en el cuello. Junto a ella estaban sus zapatos y una pequeña bolsa de comunión con su libro de oraciones. Era Gloria. La niña había sido asesinada en el lugar de los hechos.
La policía encontró su abrigo a pocos kilómetros de distancia. Se inició entonces una investigación a gran escala. Se registraron cientos de viviendas y se interrogó a más de 1.300 personas. Pero no se encontró nada.
Pero los investigadores conservaron las pruebas del caso: la ropa de Gloria y su pequeño bolso, en el que se encontró una huella dactilar desconocida. En 2010, se ordenaron nuevas pruebas de ADN. Se descubrieron rastros de semen en el vestido de la niña, lo que permitió establecer un perfil masculino como su atacante.
Pero no fue hasta 2024 cuando la investigación dio un giro radical. El FBI recurrió a la genealogía genética , que consiste en comparar rastros de ADN encontrados con datos genéticos de bases de datos genealógicas . Dos años después, esta técnica los condujo a un sospechoso, Thomas Francis McInerney Jr. Se unió al Departamento de Policía de Chicago en 1959, a los 24 años, un año antes del asesinato de la niña. En ese entonces, vivía a solo una milla de la casa de Glori y poseía tres revólveres Colt, el tipo de arma utilizada para matar a la pequeña.
El policía, de hecho, fue ascendido a detective en 1964, cuatro años después del asesinato de Gloria, lo que se desconoce es que él mismo participara en la invesytigación de su asesinato. Durante 28 años, investigó delitos sexuales, crímenes violentos y homicidios sin verse jamás implicado. En 1987, se jubiló y se mudó a Nevada, donde incluso recibió un premio en 2003. Padre de cinco hijos, falleció en 2006 a los 70 años, sin haber sido nunca sospechoso del crimen. Pero él era el asesino.
Los padre de Gloria murieron sin conocer la verdad. No así su hermano, que tenía pocos meses cuando la asesinaron. Ahora cree que sus padres podrán descansar en paz allí donde esté. Y que, al menos ante Dios, Thomas tendrá que rendir cuentas de sus actos. Lo que no se sabe aún es si Thomas fue el autor de otros crímenes sin resolver en la zona.
