Un padre es condenado a más de 11 años de cárcel por agredir sexualmente a su hija en Puertollano: el TSJCLM avala el testimonio de la víctima
La Justicia ratifica los 11 años de cárcel impuestos a un padre por agredirsexualmente a su hija durante años en Puertollano
El padre de Puertollano negaba las acusaciones, pero finalmente ha sido condenado
El Tribunal Superior de Justicia de Castilla-La Mancha (TSJCLM) ha confirmado la condena a 11 años y seis meses de prisión impuesta a un padre por agredir sexualmente a su hija en el domicilio familiar de Puertollano. La Sala de lo Civil y Penal ha desestimado el recurso de apelación presentado por la defensa, que solicitaba la absolución al cuestionar la credibilidad del testimonio de la víctima y sostener que los hechos denunciados eran falsos.
La resolución ratifica íntegramente la sentencia dictada el 10 de marzo de 2026 por la Audiencia Provincial de Ciudad Real. El condenado deberá indemnizar a su hija con 60.000 euros y cumplir una prohibición de aproximación y comunicación con ella durante 16 años y seis meses, además de 10 años de libertad vigilada tras cumplir la pena de prisión. Según ha explicado a la web de 'Informativos Telecinco' Ana Margarita Giner Calle, abogada de la víctima, el hombre permanece en libertad sin medidas cautelares a la espera de que se ejecute la sentencia. La víctima quiere dejar claro que su testimonio no era falso, frente a lo que sostuvo el acusado.
El tribunal respalda la credibilidad del testimonio de la víctima
La defensa argumentó que la denuncia se había producido en medio de una crisis familiar y que la joven había actuado por resentimiento hacia su padre y para proteger a su madre. Sin embargo, el TSJCLM rechaza esta interpretación y considera que no existen argumentos suficientes para cuestionar la valoración de las pruebas realizada por la Audiencia Provincial. La sentencia señala que la revelación se produjo de forma espontánea durante una discusión familiar que requirió la intervención policial, cuando los padres todavía convivían y no habían iniciado los trámites de divorcio.
Los magistrados consideran que el relato de la joven es coherente, persistente y verosímil. Entre los elementos que lo respaldan figuran el testimonio de una amiga de la infancia a la que contó lo sucedido cuando tenía 11 o 12 años, las declaraciones de familiares y agentes de Policía y los informes psicológicos y médico-forenses. Estos últimos avalan la compatibilidad entre el relato y las consecuencias psicológicas que sufrió la víctima.
La sentencia considera probado que las agresiones sexuales se prolongaron aproximadamente entre 2011 y 2019, desde que la menor tenía unos 11 años. Según el fallo, el padre aprovechaba los momentos en los que la niña estaba sola en su habitación o el resto de la familia dormía para cometer los abusos. La resolución también recoge intentos de penetración y otras conductas de carácter sexual contra la menor.
El tribunal considera que la falta de precisión sobre las fechas concretas no resta credibilidad al relato, dada la reiteración de los hechos durante varios años y la corta edad de la víctima cuando comenzaron. La sentencia recoge, además, que la joven sufrió una reacción adaptativa y sintomatología de carácter ansioso, aunque actualmente no necesita tratamiento médico. Este caso es distinto de otra causa por hechos similares en Puertollano, en la que, como indican fuentes como 'ABC', la Fiscalía pide 11 años de prisión para un hombre acusado de agredir sexualmente a la hija y a la nieta de su pareja.