Las muertes por calor alcanzan máximos históricos: más de 5.200 este verano

Se estima que en lo que va de año se han producido 5.232 muertes relacionadas con las altas temperaturas, una de las cifras más altas desde que hay registros
La mayoría de las defunciones de este verano, como en todos, se producen en los mayores de 65 años, especialmente en los de más de 85, que suponen el 62 % del total
El sistema de monitorización de la mortalidad diaria por todas las causas (MoMo) estima que en lo que va de año se han producido 5.232 muertes relacionadas con las altas temperaturas, la cifra más alta desde que hay registros.
Es en 2015 cuando arranca la serie histórica del MoMo, un plan que se activa el 15 de mayo de cada año. Se trata de un sistema que no cuantifica muertes reales, sino que hace una proyección estadística cruzando datos de umbrales máximos de temperatura y defunciones de los registros civiles y las producidas otros años.
Este año se han superado así las cifras de los que hasta ahora eran los dos veranos más letales: el de 2022, cuando se contabilizaron 4.789 muertes y el de 2023, cuando la cifra alcanzó las 3.035.
Unas cifras de récord en un verano de temperaturas extremas
De las 5.232 muertes relacionadas con el calor registradas en este verano de 2026, 2.147 de ellas se han producido en este mes de agosto, a falta de los datos definitivos, que tardan alrededor de una semana en consolidarse.
Julio, el segundo más cálido a nivel mundial, cerró con 2.025 muertes frente a las 1.060 de 2025, lo que le convirtió en el segundo con mayor mortalidad desde el de 2022, cuando se contabilizaron 2.217.
La inmensa mayoría de las defunciones de este verano, como en todos, se producen en los mayores de 65 años, especialmente en los de más de 85, que suponen el 62 % del total con 3.256. Además, las mujeres son las más afectadas, con el 60 % del total.
No obstante, aún no se ha llegado a las del histórico verano de 2003, cuando unas 13.000 personas perdieron la vida en España a consecuencia de las altas temperaturas, que propició el diseño y puesta en marcha de un plan de prevención de los efectos del calor en la salud por parte del Ministerio de Sanidad.
