El Ayuntamiento de Burjassot explica que la parcela es de Generalitat, pero es de un particular y no se ha propuesto ningún proyecto de limpieza en un problema que lleva años en la localidad
Electrodomésticos, colchones y hasta comida en descomposición son algunos de los escombros en el vertedero ilegal de Burjassot
Muebles, colchones, electrodomésticos y hasta comida en descomposición se apilan delante del campus de la Universitat de València y de la sede de À Punt, en un solar ubicado en la calle Enginyer Julio Cervera de Burjassot, que ya se ha transformado en un vertedero ilegal. La parcela, tiene de propietario a un particular, no a la Generalitat, como pone el ayuntamiento en los carteles de la zona. Bajo las altas temperaturas, estos escombros empiezan a hacer insostenible un problema que los vecinos llevan años denunicando.

Desde la conselleria de medioambiente de la Generalitat, explican para la web de Telecinco la confusión de las propiedades y resaltan que han ido a comprobar el estado y "es responsabilidad completamente del particular", pues es un vertedero incontrolado. Si se reclama formalmente a esta administración "podríamos enviar una inspección", añaden. Los restos ya ocupan las aceras y las áreas reservadas para el estacionamiento de vehículos, colapsando los contenedores de la zona. Al situarse junto al recinto universitario de la Escola Tècnica Superior d'Enginyeria de la Universitat de València, la acumulación de estos residuos es cada vez más visible.
Fuentes del Ayuntamiento de Burjassot han explicado a la web de Telecinco que el problema lleva ya "mucho tiempo" y pese a que la situación ha sido abordada en diversas ocasiones con las administraciones, señalan que hasta el momento no ha existido ningún compromiso con un proyecto o inversión para la limpieza y el control de la parcela.
Además, explican que se han tomado medidas preventivas, como la instalación de carteles y controles de vigilancia en el perímetro del solar. Gracias a estos dispositivos, los servicios municipales han podido constatar que la mayoría de los vehículos y infractores que acuden proceden de fuera del municipio, descartando que se trate de una práctica generalizada por parte de los residentes de Burjassot.
