Desahucian a Daniel, investigador de la Universidad de Valencia, de su piso en Burjassot: "Esto es una puñetera pesadilla, me he sentido acorralado"
Tras la llegada de la policía a la vivienda a las 6 de la mañana de este jueves, Daniel ha decidido abandonar el piso voluntariamente y ha tenido que ser atendido por un ataque de ansiedad
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Daniel González, profesor e investigador de la Universitat de València, ha sido desahuciado este jueves a primera hora del piso en el que vivía desde hace 17 años en Burjassot. A las 6 de la mañana, el joven ha escuchado ruidos en la calle y al asomarse ha visto un importante despliegue de la Policía Nacional. "La noche anterior a un desahucio no es fácil conciliar el sueño y al oír ruido he visto varios furgones de antidisturbios e intervención policial. No me esperaba que vinieran tan temprano, si lo llego a saber no habría dormido aquí", ha asegurado Daniel en un audio que ha enviado a los miembros del Sindicat d´Habitatge de València.
Con el tiempo justo para vestirse, coger su bicicleta y una mochila con ropa, Daniel ha salido de su casa. "Quería relajarme porque estaba muy nervioso y he bajado a la calle para pasear un poco. Los agentes me han pedido el DNI y el teléfono. Lo he pasado realmente mal, me he puesto muy nervioso. Esto es una puñetera pesadilla, me he sentido acorralado, como si fuera un terrorista de Al Qaeda. Todo por hacer valer mis derechos", ha lamentado.
A las ocho y media de la mañana estaba prevista la llegada de los miembros de las plataformas contra los desahucios, pero la temprana llegada de la policía ha llevado a Daniel a dejar la vivienda y marcharse al piso de su novia para tratar de tranquilizarse, aunque finalmente ha tenido que ser atendido en un centro de salud por una crisis de ansiedad.
Batalla judicial
Hace 3 semanas, el pasado 30 de septiembre, Daniel y los miembros del Sindicat d´Habitatge de València consiguieron paralizar el desahucio. Este investigador, que residía en la vivienda desde 2009, ha sufrido una dura batalla judicial durante más de una década hasta que finalmente una sentencia de marzo de 2026 le condenó al desalojo del piso y al pago de 35.620,88 euros en concepto de rentas vencidas, a pesar de que había pagado durante 17 años todas las cuotas de alquiler.
El pasado 28 de abril se presentó un escrito de apelación denunciando las supuestas "irregularidades" del proceso que no fue admitido alegando que Daniel debía depositar previamente la fianza reclamada por la otra parte. Tampoco, los intentos de última hora de su abogada para evitar el desahucio y Daniel ha tenido que abandonar finalmente su hogar.
