Fitness

La entrenadora personal de Jennifer Aniston revela la rutina de entrenamientos de la actriz para estar en forma a los 56

Jennifer Aniston, en plena forma a los 56. PVOLVE
Compartir

Enero siempre llega cargado de buenas intenciones. Después de las comidas copiosas, los dulces interminables y algún que otro exceso, recuperar la línea y volver a sentirse bien con el propio cuerpo se convierte en un objetivo casi universal. Una fuente de inspiración realista es Jennifer Aniston, que a sus 56 años presume de un físico fuerte, definido y saludable, trabajado con constancia, disciplina y un enfoque inteligente del bienestar.

Según ha revelado su entrenadora personal, Dani Coleman, en declaraciones recogidas por Daily Mail, el secreto de la actriz no está en entrenamientos imposibles ni en restricciones drásticas, sino en una combinación muy precisa de ejercicio funcional, fuerza consciente, descanso y hábitos sostenibles a largo plazo. "Es una atleta impresionante. Es simplemente mágico trabajar juntas”, admite la también vicepresidenta de entrenamiento en Pvolve.

PUEDE INTERESARTE

Uno de los pilares del método de entrenamiento de bajo impacto del que Aniston ejerce como embajadora es que entrena menos tiempo del que la mayoría imagina, pero con una estrategia muy bien definida por su entrenadora, quien trabaja con ella desde 2021. La protagonista de 'Friends' prioriza sesiones eficientes, de entre 30 y 45 minutos entre tres y cuatro veces por semana, en las que trabaja tres aspectos esenciales: fuerza, cardio y estabilidad.

PUEDE INTERESARTE

La clave está en la fuerza

Lejos del mito de que el cardio es la clave para adelgazar, la entrenadora insiste en que la fuerza es el verdadero secreto del cuerpo de Aniston. Su método progresivo consiste en elevar de forma paulatina la intensidad de los retos físicos, ya sea incrementando la carga, el número de repeticiones o la cantidad de series.

Para ejecutar esto, la actriz emplea mayoritariamente mancuernas, lo que permite una mayor activación de diversos grupos musculares y un trabajo intenso del core. Jennifer no busca un físico extremo, sino un cuerpo fuerte, ágil y funcional, algo especialmente recomendable para quienes quieren recuperar su forma tras semanas de inactividad o excesos alimentarios.

En cuanto al componente cardiovascular, este se integra mediante breves ráfagas de alta intensidad a través de ejercicios pliométricos. Eso sí, estas actividades están modificadas para proteger las articulaciones, teniendo en cuenta las cirugías de rodilla y los problemas lumbares previos de la actriz. Así que en vez de realizar saltos de alto impacto se recurre a step-ups con peso.

Finalmente, Aniston también entrena la estabilidad y el core, uno de sus puntos fuertes. "No he visto una plancha que esta mujer no pueda hacer. Es una locura", asegura Coleman. "Nuestras sesiones están llenas de trabajo duro, una buena lista de reproducción y algunos descansos para jugar con los cachorros", resume con humor.

Descanso y alimentación equilibrada

Pero la actriz no limita el ejercicio al gimnasio. Caminar, estirarse, moverse durante el día y evitar el sedentarismo forman parte de su rutina diaria. Además, tiene claro que descansar es tan importante como entrenar. Según su entrenadora, prioriza dormir bien, respetar los días de recuperación y escuchar al cuerpo cuando necesita bajar el ritmo.

Con todo, quizás el mayor secreto de Aniston sea su relación equilibrada con el ejercicio y la alimentación. No vive en modo dieta permanente, sino desde el autocuidado. Esa mentalidad le permite manterse en forma durante todo el año, sin depender de operaciones 'exprés' después de las fiestas. El verdadero éxito, según Coleman, está en crear hábitos que se puedan mantener en el tiempo, y no solo los primeros días del año.