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Cameron Diaz: "Envejecer es un privilegio que no todos tienen, si no estás envejeciendo, es que estás muerto"

Abrazar el paso del tiempo es uno de los aprendizajes de Cameron Diaz. Cordon Press
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MadridDesde su primera aparición en pantalla, Cameron Diaz ha sido considerada una de las mujeres más atractivas de Hollywood. En parte es gracias al encanto que transmite, el gran carisma que ha demostrado tener una y otra vez y la manera tan natural en la que lo muestra a cámara, pero su aspecto físico también ha sido esencial para lograr esto. 

Ella es consciente de esto, ha sentido esa presión que tantas actrices aseguran sentir por estar siempre guapas y que en muchas ocasiones implica verse jóvenes. Envejecer era algo que les sucede a los hombres que protagonizan las películas, pero no a las mujeres que aparecen en ellas, una tendencia que, por suerte, cada vez parece tener más detractores y está encabezada por las propias mujeres talentosas, que reclaman su derecho a verse como ellas se sientan mejor

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Este es un camino que también Cameron ha recorrido, ha sentido que tenía que verse igual que cuando era joven, que el paso del tiempo no tenía permitido hacerse notar en su rostro, su figura, su cabello… Sin embargo, ella quiso mostrar su descontento y, conforme ha ido cumpliendo años, también ha cambiado su manera de ver las cosas, ahora tiene muy claro que su versión actual es la que quiere ver en el espejo, incluso si eso implica que las arrugas sean visibles. 

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Cameron Diaz: "Prefiero ver mi cara envejecer que una cara que no me pertenece"

"Mi cuerpo es fuerte, mi cuerpo es capaz. ¿Por qué voy a menospreciarlo cuando me ha llevado hasta aquí?", reflexionaba hace tiempo durante su paso por el programa Rule Breakers. "Soy absolutamente víctima de todas las objetivaciones y explotaciones sociales a las que las mujeres están sometidas. Yo misma he caído en todas ellas en ciertos momentos. Es difícil no mirarse a una misma y juzgarse según ciertos marcadores de belleza”.

La actriz quiso poner el foco en cómo las redes y la presión social son especialmente duras con las mujeres y cómo eso hace que se cuestionen a ellas mismas, "Estás sentada frente al espejo, y es tóxico. Empiezas a criticarte a ti misma". Ella sabe bien de lo que habla porque durante una época apostó por el bótox como una manera de verse como se esperaba de ella. Una práctica que actualmente ha abandonado porque, tal y como reveló hace años, "Me cambió la cara de una forma tan extraña que pensé: ‘No, no quiero ser así’. Prefiero ver mi cara envejecer que una cara que no me pertenece". 

Esos estándares de belleza inalcanzables que en ocasiones hacen que las mujeres se juzguen (y juzguen sus cuerpos) tan duramente como señalaba la actriz estadounidense, están muy relacionados con el proceso de envejecer, algo que parece que muchas actrices tienen que esquivar para poder seguir logrando que la industria cuente con ellas. Estas exigencias, no obstante, no son solo cosa de Hollywood, son habituales en la sociedad. 

"No permitimos que otras mujeres envejezcan con gracia. Nosotras no nos permitimos envejecer con gracia", apuntaba, señalando cómo esa manera de pensar y afrontar el paso del tiempo está integrada en la manera de pensar y entender el mundo de muchas personas. "Si no lucimos igual que cuando teníamos 25 años, sentimos que hemos fracasado".

Una presión de la que ella parece haber conseguido escapar. Ha dejado de juzgarse y ha aprendido a amar el reflejo que le devuelve el espejo, admirando su cuerpo y todo lo que ha logrado gracias a su fortaleza. "Siempre quiero estar cambiando, envejeciendo, volviéndome más sabia, y eso para mí es un privilegio", un honor del que no siempre se es consciente, pero que ella quiere enfatizar. "Envejecer es un privilegio, no todos pueden hacerlo. Si no envejeces, la única alternativa es que estés muerto".

Con 53 años, Cameron vive su vida como predica, durante muchos años se dedicó al cine, logrando un gran éxito y la admiración de la industria y el público. Cuando consideró que había sido suficiente, se retiró y formó una familia junto a su marido, el músico Benji Madden. Juntos tienen dos hijos, Raddix (2019) y Cardinal (2024). Durante el tiempo que estuvo centrada en su familia, también aprovechó para poner en marcha algunos proyectos, como su empresa Avaline, que ofrece vinos veganos y orgánicos.

En 2025, diez años después de anunciar su retirada, regresaba a las pantallas con un proyecto que le resultó lo suficientemente interesante como para replantearse las cosas. Contó con el apoyo de su gran amigo, Jamie Foxx, pero también de su marido, que le animó a dar el paso. Cameron se reserva el derecho de seguir aceptando proyectos o continuar diciendo que no a aquellos que no le resulten interesantes. Uno de los privilegios que tiene la edad y llevar dedicada al séptimo arte desde los 21 años.