La transformación física de Hugh Jackman para ser Robin Hood a los 57 años

Hugh Jackman interpreta a un Robin Hood en la última etapa de su vida en la película de Michael Sarnoski
La dieta de Hugh Jackman para convertirse en Lobezno
Hugh Jackman vuelve a someterse a una exigente transformación física para su nuevo proyecto cinematográfico. A sus 57 años, el actor australiano rueda el drama de época dirigido por Michael Sarnoski, en el que interpreta a un Robin Hood en la última etapa de su vida. El papel le ha obligado a mantenerse en plena forma, aunque con un enfoque distinto al que adoptó para encarnar a personajes de gran corpulencia como Lobezno.
Escenas especialmente duras
La revista ‘Men’s Health’ ha hablado con Jackman quien reconoce que: “Sabía que implicaba mucho esfuerzo físico, así que estaba en forma y seguía mi rutina habitual”.
El filme presenta a un Robin Hood envejecido, más delgado y marcado por una vida de aislamiento. La caracterización ha sido clave para acercar a Jackman al personaje. El propio Jackman explicó en Entertainment Weekly cómo él y el equipo de maquillaje dieron con el aspecto definitivo: “Pensamos: ‘Tenemos que crear algo que me haga ver muy diferente a todo lo demás, pero también que le dé un giro radical a la imagen de Robin’. Y ese look nos pareció genial al instante”. El resultado es un Robin Hood de pelo largo y grisáceo, barba abundante y un rostro envejecido que lo aleja de cualquier imagen previa del héroe.
Pero más allá del maquillaje, el reto físico ha sido considerable. Jackman quería que su cuerpo reflejara la realidad de un ermitaño, alguien fuerte pero no musculado en exceso. Por eso, según ‘Men’s Health’, buscó un físico más estilizado que el de sus papeles anteriores: “Quería que estuviera un poco más delgado, porque pensábamos que esa sería la realidad de un ermitaño”. Aun así, el rodaje ha requerido una preparación intensa, especialmente por las escenas de acción que incluye la película.

El actor relata que algunas secuencias fueron especialmente duras, como la pelea inicial con el personaje interpretado por Elijah Ungvary. La escena, rodada en un entorno embarrado y hostil, exigió un esfuerzo extremo tanto para los intérpretes como para el
Su capacidad para adaptarse a papeles tan distintos —y hacerlo con la misma entrega que en sus inicios— es una constante en su carrera. En esta ocasión, el desafío ha sido doble por la necesidad de transformar su cuerpo y, al mismo tiempo, encarnar a un Robin Hood crepuscular, muy alejado del héroe juvenil y vigoroso que suele asociarse al personaje.

