El rotundo mensaje de Rafael Amargo tras ser detenido junto a su mujer: "Me preocupa que mi nombre se vuelva a relacionar con las drogas"
El bailaor y su esposa fueron puestos en libertad, aunque en calidad de investigados, después de un altercado en su propia vivienda
Detenidos Rafael Amargo y su pareja tras una pelea con una persona que entró en su casa
Rafael Amargo ha vuelto a ocupar titulares tras ser detenido durante la madrugada del pasado sábado junto a su mujer, Luciana Bongianino, después de un altercado con la Policía Nacional en su propia vivienda, en el distrito madrileño de Carabanchel.
Según la versión de los hechos trasladada, un hombre conocido por ambos, que supuestamente ya había intentado acceder a la vivienda en otras ocasiones, habría irrumpido en el domicilio rompiendo la puerta con un ladrillo. Amargo y su mujer se habrían enfrentado a él, lo que motivó la intervención de los agentes de la Policía Nacional.
Tras quedar ambos en libertad, aunque en calidad de investigados, el artista ha decidido romper su silencio a través de un rotundo comunicado en el que defiende su actuación, cuestiona el procedimiento policial y reclama que se respeten sus derechos.
El comunicado y su reaparición ante las cámaras minutos después
"Lo único que pido es que me dejen vivir mi vida en paz", comienza diciendo, visiblemente dolido por una situación que, según sostiene, le ha vuelto a situar en el centro de la polémica cuando todavía está atravesando el duelo por la muerte de su progenitor.
Su principal reproche es que, a su juicio, la atención se haya centrado en su persona y en sus antecedentes judiciales, en lugar de hacerlo en el episodio que, según denuncia, le llevó a pedir ayuda.
"He pasado por un procedimiento judicial, he defendido mi inocencia y he ganado. La justicia se ha pronunciado y creo que ha llegado el momento de que se acepte lo ocurrido y se deje de mirar permanentemente hacia mi pasado", afirma en el comunicado.
Amargo hace referencia así a la causa por narcotráfico que marcó los últimos años de su vida. Después de atravesar un prolongado proceso judicial y pasar por prisión, el artista fue absuelto de aquel delito, una resolución que ahora reivindica para reclamar que su pasado no condicione la manera en que se interpretan los nuevos acontecimientos que le afectan.
En este sentido, lamenta que su nombre vuelva a relacionarse con las drogas cuando, según insiste, el incidente actual tiene que ver con una situación ocurrida en su domicilio. "Me preocupa que cada vez que sucede algo se vuelva a relacionar mi nombre con las drogas, cuando en esta ocasión estoy denunciando unos hechos ocurridos en mi propio domicilio", sostiene.
El bailaor también se pregunta por qué, desde su punto de vista, no se está prestando suficiente atención a las circunstancias que rodearon la entrada del hombre en su vivienda. "¿Por qué se pone el foco en mi persona y no en que he pedido ayuda ante lo que considero una situación de indefensión?", plantea.
En su comunicado, el artista también pone en cuestión la intervención de los agentes. "Si ha podido existir una mala praxis policial o si se ha producido alguna actuación incorrecta debe esclarecerse y asumirse la responsabilidad correspondiente", añade.
Su principal reproche se centra en la sensación de desprotección que asegura haber experimentado durante un episodio en el que, según su relato, necesitaba ayuda. "Si llamo a la policía para que me proteja, no puedo acabar sintiéndome desamparado y si se ha cometido un error conmigo espero que se reconozca y que no se siga haciendo daño", zanja.
Al final de la misiva concluye: "He afrontado mis procedimientos judiciales y la justicia ha dictado sus resoluciones. No pido privilegios por ser Rafael Amargo. Pido que se respeten mis derechos, mi intimidad y mi dignidad. Que dejen de juzgarme por mi pasado, que no se me vuelva a señalar injustamente y que me permitan de una vez vivir mi vida en paz".
Minutos después de difundir el comunicado, Amargo y Bongianino han reaparecido ante las cámaras. Tal y como recoge Europa Press, en esta ocasión, ha sido su mujer quien ha lanzado un mensaje dirigido a las fuerzas de seguridad, quienes, afirma, "están para cuidar a las personas", no para "maltratar a la gente".
Amargo, por su parte, ha reconocido que está "muy cansado" de las situaciones que ha atravesado.
La detención
Cuando los policías llegaron al lugar, intentaron separar al bailaor del hombre que había entrado en la casa. En ese momento, Bongianino gritaba, según el relato facilitado, "¡que me lo mata, que me lo mata!". Durante la intervención se habría producido una refriega en la que el bailaor presuntamente mordió en el brazo a uno de los agentes.
Como consecuencia de lo ocurrido, los tres implicados fueron detenidos y trasladados a dependencias policiales. Después, tanto el artista como su mujer pasaron a disposición judicial por presuntos delitos de atentado contra la autoridad y lesiones.
Finalmente, ambos quedaron en libertad sin medidas cautelares, aunque continúan investigados por estos hechos.