Un psicólogo para el pueblo: el programa solidario y gratuito para el apoyo de la salud mental en Ayamonte, Huelva

El precio de un psicólogo privado supone un importante desembolso para muchas personas que terminan años arrastrando problemas de ansiedad y estrés crónicos
Huelva es una de las provincias con menos psicólogos en la sanidad pública y las listas de espera para acceder a un psicólogo de la sandiad publica se demoran meses o años
HuelvaEl pasado 10 de octubre se celebró el Día Mundial de la Salud Mental con el objetivo de concienzar acerca de los problemas psicológicos que afectan cada vez más y a una mayor parte de la sociedad.
Sin embargo, no todas las personas pueden permitirse pagar una sesión de terapia que puede costar entre 40 y 80 euros, lo que dificulta el acceso a la salud mental sin que suponga un importante desembolso económico. Muchos, directamente tienen que renunciar.
Frente a este problema, en Ayamonte, Huelva, ha surgido la iniciativa "Un psicólogo para el pueblo", una proyecto solidario impulsado por el fotógrafo gaditano Eduardo Pereiro y gestionado por Asociación de Ayamonte y Costa Occidental de Juelva con la Enfermedad Mental (ADACEM). Ya han ofrecido más de 1.200 consultas gratuitas a más de 200 personas y ahora piden apoyo institucional para poder continuar con la labor.
Una iniciativa personal
Eduardo conoce de primera mano lo que supone necesitar acudir a un psicológo y no poder permitírselo. Cuando su mundo se vino abajo y la ansiedad se instaló en su vida, tuvo que dejar el piso en alquiler en el que vivía y volver a casa de sus padres para poder pagarse un psicólogo. "Los tiempos de espera de más de un año para acceder a un psicológo de la seguridad social son inviables", afirma.
Su historia personal se ha convertido en la esperanza de muchas personas gracias a la inciativa de Eduardo. La pandemia del covid provocó un importante aumento de los problemas de salud mental, algo que sufrió este vecino tras verse sin trabajo por culpa de la pandemia, y que detectó también en muchas personas de su entorno.
Fue durante la Navidad de 2021 cuando tuvo la idea: se puso a vender papeletas con las que recaudar fondos para pagar consultas a las personas que lo necesitasen, basándose en los sorteos solidarios que habitualmente organizan las hermandades con fines benéficos. Así, gracias a las donaciones de particulares y a las actividades benéficas, el proyecto hace posible que los vecinos con dificultades económicas reciban atención psicológica.
Desde el primer momento, el proyecto contó con el apoyo de la ADACEM, que se engargó de organizar el servicio. Más adelante, fue la psicóloga Lourdes Pajares se incorporó a la inciativa, en la que actualmente colabora atendiendo a los usuarios. "Cuando llegan, muchos llevan años arrastrando ansiedad, depresión, estrés crónico...", afirma.
Años de espera
Además, la asociación ADACEM denuncia que Huelva es una de las provincias con menos psicólogos en la sanidad pública, lo que agrava aún más el problema de las largas listas de espera.
Para Pajares, es muy preocupante la demora de meses o años que tiene que esperar un paciente que solicita un psicólogo de la seguridad social debido a la falta de profesionales en el sistema público, ya que cuando alguien necesita ayuda no puede esperar tanto tiempo para recibirla. Por eso, para ella este proyecto supone una tabla de salvación.
El programa atiende a cerca de cuarenta personas al mes, la mayoría mayores de 60 años. Alternan sesiones de terapia individual con intervenciones grupales, para evitar esperas largas. Las terapias se imparten en la sede de ADACEM, en un espacio cedido por el Ayuntamiento de Ayamonte y en el Módulo Sociocultural de Canela.
Respaldo institucional
Además de las actividades benéficas que llevan a cabo, el proyecto se mantiene en marcha gracias a la solidaridad. En especial, la de un grupo de residentes extranjeros que colaboran todos los años.
Sin embargo, Pajares reconoce tener una sensación agridulce al depender sobre todo de las aportaciones privadas a pesar de la demanda.
Por eso hacen hincapié en la importancia de obtener un respaldo institucional por parte de las adminstraciones para poder continuar trabajando y ofreciendo un servicio fundamental para tantas personas que no pueden costearse un psicólogo.
