La Guardia: “El rock no ha muerto; está en ascuas y hay que darle fuelle”
El grupo de Granada celebra sus cuarenta años de carrera con un disco en directo junto a David Summers, Javier Andreu y Carlos Segarra, entre otros
'La Guardia', en la gira más larga de su carrera: “En un concierto tengo la energía de un chaval de veinte años”
Cuando en 2022 supimos que La Guardia estaba a punto de superar los 140 conciertos en un solo año, cifra récord en su carrera —y sin parangón en la música española: solo Héroes del Silencio en su mejor momento habían alcanzado esa cota—, nos dimos cuenta del fenómeno que estaba sucediendo con los veteranos del rock español: actuaban más que nunca. Posteriores entrevistas a otros coetáneos nos confirmaron la actual fiebre en directo por bandas de los ochenta. Desde entonces, el interés del público no ha decaído, y ahora La Guardia regresa con un disco grabado en directo (Ruta 40) que celebra, junto a artistas invitados, cuatro décadas de música.
El concierto grabado para el álbum tuvo lugar en La Sala de Movistar Arena de Madrid, y en él participan David Summers (Hombres G), Javier Andreu (La Frontera), Carlos Segarra (Los Rebeldes), Efecto Mariposa, Pitingo y Litus.
“Fue una noche especial”, dice Manuel España, cantante, guitarrista y cabecilla de la formación granadina. “Aunque todo pasó tan rápido… Tengo un recuerdo bonito, pero creo que lo valoraré en su justa medida con el paso del tiempo. Había nervios, pero fue tal la unión con los músicos invitados, que sobre todo reinaba el cariño. Cuando el concierto terminó, pensamos: ‘¿Ya?”. Reunir semejante elenco no fue nada difícil. Cuando Manuel llamó a David Summers para contarle el proyecto, el cantante de Hombres G solo respondió: “‘Mil calles’ la canto yo”.
No existía semejante sintonía entre rockeros en los ochenta, cuando la mayoría de ellos comenzaron. “Entonces cada grupo iba a su aire”, admite España. “No estaba muy de moda el colaborar. Había una rivalidad sana. Con La Frontera coincidíamos muy poco; a veces en tiendas de discos. Pero no teníamos el contacto de ahora. Actualmente compartimos un grupo de WhatsApp en el que hablamos de temas musicales. El otro día Andreu subió un documental de David Bowie superinteresante. Pero también intercambiamos chorradas, fotos picantes… De todo. Son charlas de amigos. Nos llevamos bien, y cuando sales al escenario, se nota mucho esa complicidad”.
No esperaba La Guardia cuando grabó su primer disco (Noches como esta, 1986) poder seguir en activo cuarenta años después. “No nos dábamos ni cinco años de carrera. Tener un éxito y sonar en la radio era lo máximo a lo que podíamos aspirar. Ahora cualquiera conoce nuestras canciones, incluso gente joven, aunque no sepa cuál es el grupo que las canta”, dice Manuel España.
En cualquier caso, la forma en que La Guardia afronta sus giras actuales difiere mucho del célebre exceso ochentero. “Hemos tenido épocas de desfase —concede—, pero no a nivel premium. Es cierto que no nos acostábamos ni con agua caliente. Salías de marcha, conocías a gente… Con el tiempo vas dosificando un poco”.
Ahora, además, tienen obligaciones familiares propias de la edad madura: Manuel es padre de tres hijas, la menor de las cuales aún es pequeña. “Tocamos y me voy al hotel. Debo dar ejemplo. Además, mi instrumento, la voz, es muy delicado. En el hotel llamo a mi pareja y hablamos de cómo ha ido el concierto. El chute es comer con la banda, charlar de música, de guitarras… Es como estar en familia”.
Mucho se debate desde hace algún tiempo sobre la vigencia del rock: ¿ha pasado a mejor vida? La fecunda supervivencia de La Guardia llama más la atención toda vez que su música es especializada; rock fronterizo, limítrofe con el country.
“Lo que hacemos es atemporal. Nuestra música ha dejado de sonar en la radio, porque llegaron los cantautores, el nuevo flamenco, el reggaetón… Pero el público siempre ha estado ahí. De hecho, cuando decidimos montar un concierto de regreso, tuvimos que tocar dos días. Fue un subidón para decir: ‘Seguimos con esto’. Muchas veces las emisoras van por un lado y el público por otro. El rock no ha muerto: está en ascuas, y hay que darle un poco de fuelle. Hay estilos que no se van ni con agua caliente, como el rock, el punk, el pop…”.
No siempre fue así. Mientras en otros países (Reino Unido, Estados Unidos, Francia) a los artistas curtidos se les trata como instituciones, en España sufrieron etapas de rechazo. “Hubo cierto edadismo —dice España—, en el sentido de que cuando cumplías 40 o 50 años, se te ignoraba, como ocurrió con grupos como Fórmula V, por ejemplo. No estaban valorados como deberían. Ahora la gente nos respeta más y el cumplir años no está tan mal visto”.
Afición por el rock and roll
Muchos jóvenes están descubriendo el rock gracias a estas bandas que portan su estandarte con dignidad y talento. “Alucinan, porque los artistas de ahora lo basan todo en la imagen. El público de nuestra edad acude a escuchar a un artista y disfrutar de cómo toca. Pero los artistas de hoy sueltan el disco y cantan encima. Cuidan mucho las pantallas, llevan bailarines… A los jóvenes no se les ha acostumbrado a ver una batería, y claro, eso no crea afición y cada vez salen menos bandas a los escenarios”, lamentan.
Junto al sonido de guitarras están las letras, también distintas a las que ahora se estilan. “Hablar de amor me parece un acto de valentía. Hay que volver a ponerlo de moda, porque hay canciones de reggaetón que son realmente ofensivas. ¡Y luego hay gente que se escandaliza por canciones del Dúo Dinámico! Habría que analizar eso. El romanticismo nunca me ha parecido malo; al revés: no hay que tener miedo a cantar sobre lo que sientes o sobre que estás tirado en la habitación llorando por una chica o un chico. Para eso está la música, y lo veo supercompatible con el rock. Se puede hablar de todo, pero con clase. Ahora es todo: ‘Date la vuelta, que voy”.
Y, pese a su auge presente, La Guardia aún afronta nuevos retos. “Tenemos la asignatura pendiente de salir fuera de España. Estamos deseando ir a México, donde tenemos cantidad de seguidores. Es el segundo país donde más se escuchan nuestras canciones. Hemos estado a punto, pero como siempre tenemos tantos conciertos aquí, no podemos plantearnos salir fuera”.
A lo largo de 2026 realizarán una larga gira de teatros —aparte de sus conciertos habituales— y salpicarán el mercado con nuevas canciones. “Hay quien dice que no hace falta sacar canciones, que podemos seguir actuando con las de siempre. Pero si no lo haces, estás muerto. La ilusión hay que mantenerla”, concluyen.
